Poema de tristeza: Palabra sin eco
Alejandra nos ha enviado esta hermosa poesía, para compartirla con ustedes. En la hora sublime de un crepùsculo violeta, con el ùltimo rayo agònico de sol, mi alma de poeta, convertida en un verso se irà tras una nube; se irà con su dolor. Es el fin exquisito de una vieja novela, que acaba entre estertores de llanto y de dolor. Es la cumbre nevada del monte que se eleva, para morir exànime del sol a su calor. Es el ave fènix que el vuelo emprendiera. Es el puma que quiso conquistar al jaguar. El mismo que muere cuando quiere dar vida. El que tiene las manos tan sedientas de amar. Envolverse en la nada y sentirse tan solo, que ya ni tus tristezas te pueden ayudar. Es el fin indecoro de un alma ilusionada, que quiso con su canto el mundo conquistar…


