Borges
BORGES
Símbolo del yo buscando el contrapunto hacia sí mismo
por no interesarle madurar de escepticismos
alternaba igual que en una rosa el pétalo y la espina
el brillar de ninfas con malevos tajeando antagonismos.
Penitente inclaudicable de por él forjadas tentaciones
día a día incursionaba vastedades de culturas
y lo dijo implícito en su Poema de los Dones
que debió oír los libros que la noche le hizo oscuros.
Pero no brotó sólo de letras el total de su portento
que volcó en sin igual brillo a mundiales traducciones,
el amor por Buenos Aires que acunó su nacimiento
le hizo andar por sus barriales que también fueron pasiones.
Y fraternizando patria criolla con lecturas y suburbios
su pluma fue poética,
lúdica en ficciones de ajedrez, espejos, laberintos,
trenzada con punzantes creaciones metafísicas
y milongas de malevos con cuchillo siempre al cinto.
Habitual creador de cuentos con finales ya previstos
no abdicó de epilogarlos en completos imprevistos
ni argüía ideas sin cambiarles a la postre su sentido
y disfrutaba mutando lo mal ganado en bien perdido.
Exponente de las más sincronizadas creaciones de sorpresas
que articulaba imaginando impredecibles las ficciones
desbordó a los continentes con el rastro indeleble de su huella
generando universales y sin por él buscadas devociones.
Autor: Juan Carlos Achiary



Realmente bello lo que escribiste Juan,
creo que Borges fue el creador de una inconfundible manera de escribir
y también de una nueva manera de leer.
Por eso coincido con muchos críticos que afirman:
él era un escritor para escritores…
Y bien aquí se cumple la expresión.
Saludos y felicitaciones!!!
BETTY