Reflexión de fe de San Agustín
Dios no manda imposibles
Dios no manda cosas imposibles,
sino que, al mandar lo que manda,
te invita a hacer lo que puedas y pedir lo que no puedas
y te ayuda para que puedas.
Si quieres conocer a una persona,
no le preguntes lo que piensa sino lo que ama.
Quien no ha tenido tribulaciones que soportar,
es que no ha comenzado a ser cristiano de verdad.
Aprueba a los buenos,
tolera a los malos y ámalos a todos.
Cuando oramos hablamos con Dios,
pero cuando leemos su palabra
es Dios quien habla con nosotros.
San Agustín (354-430)


