Poemas, relatos y cuentos

Reflexión de amistad – Los amigos no se gastan…

Recibí de una querida amiga de toda la vida este interesante texto, para no olvidar!!

Los amigos no se gastan a menos que los uses

Los amigos tienen un lugar especial en mi corazón.
Muchas veces le he agradecido a Dios por habernos dado su amistad.

amigosson

Al practicar la amistad he aprendido algunos principios,
como los que señalo a continuación:
1) Memoria: Aunque hoy nos separe la distancia,
debemos recordar siempre al amigo o a la amiga
que en algún momento nos consoló, nos hospedó,
nos animó, nos amó.
2) Prudencia: Debemos respetar el horario de nuestros amigos.
No invadamos su privacidad, creyendo que el ser amigos
nos da derechos absolutos sobre su vida.
3) Sinceridad: No hay verdadera amistad sin una confianza plena.
Todo tiene que estar sobre la mesa.
Yo creo en la amistad “a corazón abierto”.
4) Humildad: Necesitamos la humildad para pedir perdón
cada vez que nos equivoquemos.
Necesitamos también amplitud de corazón para saber perdonar.
5) Generosidad: En la verdadera amistad no se busca recibir sino dar.
Entre amigos entregamos nuestro tiempo, nuestro afecto,
nuestras oraciones, nuestro dinero.
Colmado de felicidad o de sufrimiento, el corazón tiene necesidad
de compartir. Porque alegría compartida es doble alegría,
y dolor compartido es la mitad de dolor.
Cuidemos de nuestras amistades; no las usemos.
Los amigos que se usan, se gastan;
pero los amigos bien cuidados, duran muchísimos años.

Puedes ingresar tu dirección de correo para recibir Elixires en tu email:

Delivered by FeedBurner

3 Comentarios

  1. Bella palabra amistad!!!!Saber que aunque no estemos juntos, aunque no hablemos, aunque no nos veamos, tú sabes que yo pienso en ti y yo sé que tú piensas en mí. Saber que en este gran e inmenso universo hay alguien que se preocupa por ti, por tu vida. Saber que a pesar de la distancia esta a tu lado y que el simple hecho de acordarte de él dibuja una sonrisa en tu rostro, a causa de los bellos momentos que has pasado a su lado. Saber y estar segura de que siempre en los mejores y peores momentos para reír o llorar ese alguien va a estar siempre conmigo. Eso es una amistad mágica y tú me la has mostrado; porque sonrío cuando pienso en ti, porque estoy segura de que siempre vas a estar ahí y tú también puedes estar seguro que yo siempre voy a estar ahí.

    Gracias!

  2. Creo que la amistad es absolutamente esencial, se busca un doble para sentirse más fuerte, un confidente para compartir las dificultades, un alma hermana para suavizarlas en la fraternidad.

    Uno busca identificarse, ser parecido a los otros. Por miedo a ser rechazado, uno se identifica con sus amigos. Es difícil porque, de hecho, para que un grupo funcione y sea viviente, sería más bien necesario que sus integrantes fueran complementarios.

    Se temen las diferencias como si amenazaran al grupo, cuando en realidad lo construyen. Hay un equilibrio que cada uno debe encontrar entre ser bastante “como el grupo” para formar parte completamente de él, y conservar su singularidad, su personalidad y seguir siendo uno mismo.

    La verdadera amistad, la que puede durar, comienza cuando uno puede decirle al otro: “Tú no eres como yo, tienes razón al ser tal como eres, y te quiero mucho por ser distinto a mí”. Uno está lleno de compañeros. Los verdaderos amigos son mucho más raros.

    Algunos dicen que, en una vida, se cuentan los verdaderos amigos con los dedos de una mano. Cuando uno no logra anudar lazos de amistad, hay que plantearse preguntas y quizá hablar con los adultos en quienes se tiene confianza.

    Ser compañero está bien cuando se comparten las mismas actividades. Pero detrás de una amistad hay un verdadero reencuentro, algo que hace que uno no sea el mismo que antes de ese reencuentro. Los adultos que no tienen amigos, sino sólo camaradas de trabajo o compañeros, no tienen a nadie el día en que dejan de trabajar.

    La verdadera amistad da fuerzas para aventurarse, para pensar más abiertamente, para comprometerse. Quizá por eso todos los adolescentes dicen que la amistad es la cuestión más importante de sus vidas.

    Y todo esto es posible porque, en la amistad, uno se siente fortificado por la seguridad y la confianza en nosotros, que nos aporta la confianza de otro a quien respetamos y a quien le podemos decir todo, hasta aquello de lo que no estamos orgullosos, sabiendo que será acogido con tolerancia.

    La confianza es un valor esencial en la historia de la humanidad, porque es un apoyo que el otro nos da y sobre el cual se funda un sentimiento de seguridad. A partir de esto, todas las grandes elevaciones son posibles.

    La herida que se experimenta cuando uno es traicionado en su confianza se hace muy dolorosa. Lo que resulta complicado es que toda nuestra sociedad -y por lo tanto, toda nuestra educación- está basada en la confianza. Todo nuestro sistema económico reposa en ella.

    Los actos están garantizados a priori por la idea de que todo el mundo es honesto: cheques, tarjetas de crédito, reservas de distinto tipo, etc. A pesar de ello, la vida cotidiana nos muestra lo contrario cada día, y son los adultos, aquellos que tienen la responsabilidad de educarnos, los primeros en traicionar nuestra confianza cuando no mantienen sus promesas.

    Y esto sin que uno pueda siquiera mencionarlo, lo que hace que el asunto sea más perturbador. Uno se da cuenta de que hay una diferencia entre lo que la gente dice, lo que escribe y lo que hace. No se dice lo que se piensa, no se hace lo que se dice.

    Todo el mundo lo sabe, nadie habla de eso abiertamente, y las cosas continúan así. La fidelidad es el otro pilar sobre el que reposa la amistad. Sobre el sentimiento de la fidelidad del otro basamos nuestra confianza, aunque solamente en los momentos difíciles es cuando podemos medir hasta qué punto.

    Mientras todo ande bien, la fidelidad es fácil. Aunque ser fiel no es ser ciego y aceptar todo del otro sin espíritu crítico. Si uno siente que debe ser infiel con uno mismo para no traicionar a un amigo, es dramático. A veces uno es llevado a hacer algo que el otro considerará como una traición.

    Es duro, pero si hablamos de ello, si explicamos en qué la fidelidad hacia uno mismo se ve amenazada, la amistad puede enriquecerse en lugar de destruirse. Ser traicionado por un amigo es un verdadero sufrimiento. Pero con frecuencia, no ha existido traición en absoluto. Solamente un error de nuestra parte: hemos tomado a un compañero por un amigo.

    Esto hace mucho mal, aunque… hay otro camino para comprender poco a poco lo que es la verdadera amistad? Cuando uno ha sido decepcionado por una amistad, siente la tentación de instalarse en la amargura y no creer más en nada. En lugar de arriesgarse de nuevo, que es la única manera de permanecer en la vida.

    Es fuera de la familia donde se buscan relaciones fuertes, y es muy importante que uno mismo elija a sus amigos. Muy a menudo, nos cuesta ligarnos amistosamente con aquellos que nuestros padres nos presentan, únicamente porque llegan por intermedio de ellos.

    A veces, no obstante, son ellos quienes se convertirán en nuestros mejores amigos. Aunque raramente de inmediato: hacen falta años para darse cuenta y aceptarlo. Los adultos temen los golpes de locura de los adolescentes, cuando se comprometen en vínculos de amor o de amistad, sobre todo cuando están “fuera de las normas”.

    Pero si uno es verdaderamente fiel a sí mismo y a los valores que ha recibido, esos golpes de locura se revelan a veces, a lo largo del tiempo, como goolpes de imprudencia que han permitido los cambios de rumbo. Estos cambios causaron miedo a los padres porque eran bruscos, pero pueden ser positivos. Es verdad que éste no es siempre el caso, y es lógico que asuste a quienes nos rodean.

    Algunos encuentros se revelan a veces muy peligrosos y es difícil saberlo en el momento en que se producen. La amistad provoca a menudo celos, tanto más cuanto los adultos tienen con frecuencia tendencias a imaginar si hay en ella sexualidad o no. Si uno tiene un amigo del mismo no, teme a veces que los otros los crean homosexuales.

    La trampa está en los celos de amistad, que nos llevan a aprisionar al otro para que se quede a nuestro lado. Como si forzando al otro a estar aquí con su cuerpo, cuando él desea estar en otra parte, pudiera forzarlo a entrar en relación con nosotros.

    En este caso, es otra vez la nostalgia de una relación como la que teníamos siendo pequeños, en el deseo de amor eterno con nuestros padres.

    Este deseo de posesión, que reclama una total dependencia del otro, no es amistad sino enfeudación. Hasta podría decirse que la exclusividad es el enemigo de la amistad y de la alegría de vivir.

    En la amistad, como en el amor, amar verdaderamente a alguien es dejarlo libre, permitirle el derecho de ser diferente de uno mismo.

    Si tenemos miedo de perderlo, hay que aprender a superar ese miedo. No siempre es fácil.
    Un abrazo para todos posteadores y los lectores!!

  3. Principios de la amistad: Memoria, Prudencia, Sinceridad, Humildad y Generosidad.

    La amistad se cultiva mutuamente, ni se compra ni se regala, nacerá y deberás trabajar, querer, cuidar y respetar todos los días como filosofía de vida.

    Cumplir esos 5 principios mutuamente es fundamental para una buena y fuerte amistad, no hay ningún otro secreto.

Deja un comentario