Poema para una mamá
Madre
Sus ojos alcanzan los tuyos
aún estando lejos.
Su voz franquea los muros
que levantan tus miedos.
Sus manos riegan de ternura
tus espacios vacíos.

Aunque tu sombra y la de ella
transpiren juntas,
y juntas intercambien guiños cotidianos…
sólo ella puede adormecer mares de dudas,
soledades y tristezas,
sin que se note.
Sólo ella puede
cicatrizar heridas, provocar reencuentros
y recomponer alegrías,
a toda hora.
Sólo ella puede -hilvanando instantes-
tejer un tiempo de amor
para toda la vida.
Germán Campero


