Las lecciones del abuelo

Nunca olvides que a tu alrededor hay mucha gente valiosa.
Y que en los grandes está la verdadera experiencia de la vida.

. La única persona con la que debes competir
o la que debes oponerte para conseguir el éxito
es el hombre que te mira cuando estás frente al espejo.

· Al dedicarte al chismorreo, estás indicando
que tu vida no es muy interesante.

· No seas perito en todo y realizador en nada.

· Nadie encontró jamás un tesoro enterrado,
sin cavar para ello.

· En la vida cuando se invierte bien el dinero
se obtiene buenas ganancias. Lo mismo ocurre con las personas.
Cuando inviertes corretamente en tí mismo tu valor se incrementa.

· Debes dominar el medio kilo de materia
que en realidad importa: el corazòn y el cerebro.

· Solamente es pobre aquel que eligió la ignorancia
como estilo de vida.

· Cuando la vida te ofreza tentantaciones,
confróntalas con tu escala de valores.

· Apaga el televisor durante la cena.

· Tómate quince minutos cada mañana y cada tarde para relajarte.
Treinta minutos diarios para ti agregarán años de vida.

· Todas la personas funcionan al máximo de sus posibilidades
cuando se sienten que se las necesita y se las valora.
Si quieres obtener lo mejor de la gente que te rodea,
recuerda esta lecciòn.

· No es necesario proclamar a los cuatro vientos
lo que estás haciendo por los demás.
Las grandes acciones se reconocen facilmente y siempre se comentan.

· Dos palabras que nunca deberìas olvidar: Muchas gracias.

· Cada persona es verdaderamente diferente,
única en su especie, singular.

· La honestidad es tu mejor amiga y la deshonestidad
es tu peor enemiga.

· Resulta saludable ser agresivo en la competencia.

· Si nunca te has visto obligado a rebajarte,
nunca podrás ayudar a nadie a elevarse.

· Procura que todos los días te abrace una vez
alguien muy importante para ti.

· El manejo de las relaciones personales es muy simple:
trata a cada persona como a la más importante de tu vida.

· Si tienes muchas fórmulas para lograr el éxito
siempre serás un desdichado. Proyecta tu vida de modo que
sea fácil sentirte bien, y muy difícil sentirte mal.

· Todas las sandías parecen buenas por fuera,
lo que importa es como son por dentro.

· Nunca faltarán problemas en tu vida.
Debes verlos como una oportunidad para aprender y crecer.
Considera cada obstáculo como una piedra
en la que puedes afilar tu cuchillo.

· Es preferible haber esquiado y caído,
que no haber esquiado nunca.

· Cada trinta días escoge un tema para profundizar en él,
y desarrollar hasta un nivel superior.

· Formúlate esta pregunta: Quisiera que mi hijo
repitiera mis actos hoy?

· No dejes que se forme un tapón de cera en tu oído:
escucha.

· Debes hacer lo que tienes que hacer,
en el momento indicado, te guste o no.

· La capacidad de imaginar, para conservar la curiosidad
genera una fuente de nuevas ideas sobre las cuales actuar.

· Cuando ves a alguien que se preocupa por los demás,
ves a alguien que se preocupa por sí mismo.

· Jamás subestime el poder de la humildad.

· Si posees un don úsalo, si tienes una oportunidad
aprovéchala. Si es preciso que asumas un riesgo, asúmelo.

· La preocupación es como una mecedora,
se gasta un montón de energía en ella…
y no se llega a ninguna parte.

· Al final de la jornada formúlate la siguiente pregunta:
estás orgulloso de lo que hiciste durante el día?

· Si buscas tu nombre en el diccionario…
como te definirías?.

Paul D. Cumings

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