Poemas, relatos y cuentos

Frase del día – 5 de febrero

La voluntad necesita ser más fuerte que la habilidad. Muhammad Alí

Hacia dónde miras?

Se tú mismo y dejará de haber desdicha,
competencia y preocupación
porque los demás tengan más que tú.

campo35

Si quieres que la hierba sea más verde,
no hace falta que mires al otro lado de la valla;
puedes conseguir que la hierba sea más verde
de este lado de la valla.
Conseguirlo es muy sencillo.
Pero estás mirando en todas las direcciones
y todos los prados tienen buen aspecto, menos el tuyo.
Osho

Madera para un mueble

“José Luis Castro, el carpintero del barrio, tiene muy buena mano.
La madera, que sabe que él la quiere, se deja hacer”. Eduardo Galeano

troncos madera

La madera se deja hacer porque sabe que el carpintero la quiere. El arte y el cariño se juntan en las manos del artesano sabio. Y de ellas sale la obra perfecta que es honra para la madera y para el que la trabajó. Las curvas suaves en las vetas exactas, la forma debida con recuerdos del árbol que la engendró, y la adaptación a los usos a que ahora se destina en la mano del hombre, el olor a selva y el toque de taller. Trabajo digno en profesión honrada. Cooperación de las manos que obran y la madera que cede. Y ello porque hay confianza mutua y respeto y amor. Así se trabaja.

El carpintero quiere a la madera. Y la madera lo sabe. Y de ahí sale la obra maestra. Amar lo que trabajamos, amar lo que tocamos, amar lo que hacemos. Y amar de tal manera que lo que amamos y los que amamos se sientan amados y respondan con docilidad voluntaria al proceso que los forma en responsabilidad compartida. Nunca forzar, nunca imponer, nunca esclavizar. La madera se sabe querida y eso le facilita la entrega generosa al cambio difícil que le da un nuevo ser.

Cuenta Chuang Tzu de un carpintero que, cuando le encargaban un mueble, iba a la selva y se ponía a preguntar a los árboles, uno a uno, a ver cuál se consideraba idóneo y dispuesto para aquel trabajo. Sentía sus respuestas, las valoraba, las aceptaba, y por ellas elegía por fin el árbol que mejor iba a servir para la tarea encomendada. La madera sabe mejor que el carpintero qué es lo que más conviene a cada obra. Y lo dice si le sabemos consultar.

Lo importante es que la madera se sienta amada. Que no sea instrumento ciego de ganancia egoísta. Que no se vea víctima inevitable de procesos crueles. Que sepa que es útil, que es bella, que es querida, y que es precisamente la transformación penosa pero necesaria en manos expertas, la que la capacitará para ser obra noble en presencia del hombre. Que se entregue con ilusión porque confía en quien la escoge con cariño.

Otro carpintero podrá trabajar con violencia, disgusto, despecho. Quizá el observador externo no vea la diferencia, pero la madera la siente. Como siente la carne el tacto del cirujano o el golpe del agresor y los disti ngue. Todos somos carpinteros, de una manera o de otra, y podemos elegir entre amar la madera que trabajamos como aliada nuestra, o forzarla como enemigo que se resiste. La obra será distinta, y distinta será también nuestra satisfacción.

Amemos la madera, y que la madera se sienta amada por nosotros. Eso es ser carpintero.

Carlos G. Vallés

Frase del día – 31 de enero

El hombre que se levanta es aún más grande que el que no ha caído. Concepción Arenal

Atrevámonos !

Más que simplemente existir, vive.
Más que simplemente tocar, siente.

atardecer

Más que simplemente mirar, observa.
Más que simplemente leer, absorbe.
Más que simplemente escuchar, oye.
Más que simplemente presenciar, entiende.
Más que simplemente pensar, reflexiona.
Más que simplemente hablar, por favor, ¡di algo!

John Maxwell

Dos palabras

El respeto es la excelecía de la humildad y empieza contigo.

atardecer gente99

Conozco un sin número de palabras,
pero me he dado cuenta, que no he
comprendido el significado subjetivo,
de dos de ellas.

Respeto.

Cuando hablo con un anciano,
sin conocimientos intelectuales,
pero con la sabiduría reflejada
en sus ojos.

Estoy ante mi futuro.

Humildad.

cuando trato con un niño,
sin suspicacias en su mente,
pero con toda la luminosidad
del mundo contenida en
su sonrisa.

Estoy ante mi pasado.

Experiencia y Madurez.

La próxima estación
de arribo en la
vida de todos.

Ojalá lleguemos
con equipaje listo.

El tren del tiempo
no espera a nadie.