Poemas, relatos y cuentos

Mensajes de tu hijo

No me consientas. Enséñame a compartir.
No temas ser firme conmigo. Lo prefiero, me hace sentir seguro.
De ser posible, no me corrijas frente a la gente.

Haré más caso si hablas conmigo en privado.
No olvides cuál es la diferencia entre errores y pecados.
No me protejas de las consecuencias.
Necesito aprender de la forma más difícil.
No le prestes mucha atención a mis pequeñas enfermedades.
Por medio de ellas a veces consigo la atención que deseo.
No me regañes. Instrúyeme y guíame.
No hagas promesas precipitadas. Recuerda que me siento
muy defraudado cuando las promesas no se cumplen.
No olvides que no puedo expresarme tan bien como deseo.
Es por esta razón que a veces no soy preciso.
No seas incongruente. Eso me confunde por completo
y me hace perder la fe en ti.
La manera más segura de hacer la cosa difícil para los hijos
es haciendo que sea más fácil para ellos.

Reflexión sobre el hogar – Importancia

Te diste cuenta de la importancia de tu hogar?

No del valor financiero sino la importancia acogedora del hogar.
No nos detenemos a pensar en lo que significa tener un hogar
para volver al final de un día de trabajo intenso y agotador.

El hogar es la base segura de todos aquellos que lo poseen.
Historias de personas que obtuvieron éxito en la vida, apuntan
a la unión familiar, como punto de apoyo seguro.
Existen personas que lucharon con dificultades, pasaron por
necesidades de todo orden, pero ganaron éxito gracias al cariño
y a la dignidad de los padres que ofrecieron soporte
para vencer los obstáculos.

Por eso, el hogar es indispensable como base
para una carrera de éxito.
No importa el tamaño de la construcción, ni el material,
importa que sea un verdadero nido de amor, afecto y amistad.
Puede ser una mansión o una tapera…
Puede faltar el pan, pero no debe faltar el abrazo de ternura
de una madre dedicada…
Puede faltar una cama confortable, pero no debe faltar
los brazos fuertes de un padre que ampara y orienta…
Puede faltar el lujo, pero no debe faltar el toque delicado
de una madre, el diálogo amigo que estrecha los lazos
y se hace puente de comprensión en todas las situaciones.
El hogar debe ser resistente para soportar las embestidas
de las drogas y de vicios, debe mantenerse firme ante embestidas
ásperas de dignidad y deshonra.
Nuestro hogar es ese refugio seguro, en el cual pasamos parte
de nuestra vida, valoremos a aquellos que comparten con nosotros
ese oasis, taller purificador donde se forjan las bases de la humanidad…

Carta de una mamá a sus hijos

Siempre que quieren hablar de madres en la televisión
muestran mujeres con chicos en los brazos, sonrientes,
dulces, cariñosas, sin una pizca de cansancio,
espléndidamente maquilladas y a eso agregan
maravillosas frases de posters.

¡¡Mentiras !!!

Las mamás no somos abnegadas amantes del sacrifico
y aguerridas guerreras que todo lo pueden.
Las mamás lloramos abrazadas a la almohada cuando nadie nos ve,
pedimos la peridural en el parto y puteamos en 17 idiomas
cuando tenemos que poner el despertador
a las 2 de la mañana para ir a buscarlos a una fiesta.
Cuando les decimos que no se peleen con ese compañerito
que les dice “enano” o “cuatro ojos”, y les damos toda clase
de explicaciones conciliatorias, en realidad querríamos
tener el cogote del pequeño verdugo entre nuestras manos.
No es que nos encante pasarnos horas en la cocina tratando
de que el pescado no tenga gusto a pescado
y disimulando las verduras en toda clase de brebajes,
en lugar de tirar un Patty a la plancha….
Es que tenemos miedo de que no crezcan como se debe.
No es que nos preocupe realmente que se pongan o no un saquito…
Es que tenemos miedo de que se enfermen.
No es que los queramos más cuando se bañan….
Es que no queremos que nadie les diga roñosos.
No lo hacemos por Uds. Lo hacemos por nosotras.
Porque ser mamá no tiene que ver con embarazos,
pañales y sonrisas de aspirinetas.
Tiene que ver con querer a alguien más que a una misma.
Con ser capaz de cualquier cosa con tal de que ustedes no sufran.
NADA, nunca, jamás.
Ustedes nos hacen felices….
cuando les encantan nuestras milanesas,
cuando nos consideran sabias por contestar todas las preguntas
de los concursos de la tele.
Cuando vienen llorando a gritos porque se rasparon la rodilla
y nos dan la posibilidad de darles consuelo y curitas.
Cuando recién levantadas nos dicen, qué linda que estás, mamá.
Ustedes nos hacen mejores.
Nos dan ganas y fuerzas. Nos comeríamos un gurka crudo
antes de que les toque un dedito del pie.
Nos lavamos la cara y salimos del baño con una sonrisa
de oreja a oreja para hacerles saber que la vida es buena,
aunque nos vaya como el reverendo…
Cantamos las canciones de Chiquititas y vemos Barney
y escuchamos a Los piojos y compramos Nopucid
y repasamos 500 veces la tabla del 2 y arreglamos el carburador
para llevar a los pibes a fútbol, a inglés, a dibujo,
a la psicóloga, a basquet, a volley, a danzas,
a la casa de la amiga, a la maestra particular,
al dentista, al médico, a comprar un pantalón…
Y armamos 24 bolsitas con anillitos y pulseritas y tratamos
de que la torta parezca un Pikachu y nos buscamos otro trabajo
y sacamos créditos y nos compramos libros y vamos al psiquiatra
y al pediatra y a los videos y negociamos con los maestros
y los acreedores y recortamos figuritas y estudiamos
junto a ustedes ríos, provincias, las capitales de los países
de Europa y nos ponemos lindas y nos enojamos y nos reímos
y nos salimos de quicio y nos convertimos en la bruja
y la princesa de todos los cuentos….
Sólo y exclusivamente para verlos felices.
VERLOS FELICES ES LO QUE NOS HACE FELICES.
Ojalá pudiéramos pegar el mundo con cinta scotch (como el velador
que cayó en combate en la última guerra de pijamas party),
para que fuera un lugar mejor para ustedes.
Gracias por acerme su mamá. Gracias por hacerme tan importante.
Gracias, por esas porquerías que hacen en el colegio
con corchitos y escarbadientes (que casi nunca entiendo
para que sirven pero guardo religiosamente),
Gracias por los abrazos, los besos, las lágrimas, los dolores,
los dientes de leche, las cartitas, los dibujos en la heladera,
el Amoxidal, por tantas noches sin dormir, los boletines,
las plantas rotas del jardín por jugar a la pelota,
por mi maquillaje arruinado por ser usado para jugar a la mamá,
por las fotos de la primaria …..
Son mis mejores medallas. Gracias porque LOS AMO.
Y ese, es el amor que me hace grande.
Lo demás es marketing.

Isabel Allende

Las lecciones del abuelo

Nunca olvides que a tu alrededor hay mucha gente valiosa.
Y que en los grandes está la verdadera experiencia de la vida.

. La única persona con la que debes competir
o la que debes oponerte para conseguir el éxito
es el hombre que te mira cuando estás frente al espejo.

· Al dedicarte al chismorreo, estás indicando
que tu vida no es muy interesante.

· No seas perito en todo y realizador en nada.

· Nadie encontró jamás un tesoro enterrado,
sin cavar para ello.

· En la vida cuando se invierte bien el dinero
se obtiene buenas ganancias. Lo mismo ocurre con las personas.
Cuando inviertes corretamente en tí mismo tu valor se incrementa.

· Debes dominar el medio kilo de materia
que en realidad importa: el corazòn y el cerebro.

· Solamente es pobre aquel que eligió la ignorancia
como estilo de vida.

· Cuando la vida te ofreza tentantaciones,
confróntalas con tu escala de valores.

· Apaga el televisor durante la cena.

· Tómate quince minutos cada mañana y cada tarde para relajarte.
Treinta minutos diarios para ti agregarán años de vida.

· Todas la personas funcionan al máximo de sus posibilidades
cuando se sienten que se las necesita y se las valora.
Si quieres obtener lo mejor de la gente que te rodea,
recuerda esta lecciòn.

· No es necesario proclamar a los cuatro vientos
lo que estás haciendo por los demás.
Las grandes acciones se reconocen facilmente y siempre se comentan.

· Dos palabras que nunca deberìas olvidar: Muchas gracias.

· Cada persona es verdaderamente diferente,
única en su especie, singular.

· La honestidad es tu mejor amiga y la deshonestidad
es tu peor enemiga.

· Resulta saludable ser agresivo en la competencia.

· Si nunca te has visto obligado a rebajarte,
nunca podrás ayudar a nadie a elevarse.

· Procura que todos los días te abrace una vez
alguien muy importante para ti.

· El manejo de las relaciones personales es muy simple:
trata a cada persona como a la más importante de tu vida.

· Si tienes muchas fórmulas para lograr el éxito
siempre serás un desdichado. Proyecta tu vida de modo que
sea fácil sentirte bien, y muy difícil sentirte mal.

· Todas las sandías parecen buenas por fuera,
lo que importa es como son por dentro.

· Nunca faltarán problemas en tu vida.
Debes verlos como una oportunidad para aprender y crecer.
Considera cada obstáculo como una piedra
en la que puedes afilar tu cuchillo.

· Es preferible haber esquiado y caído,
que no haber esquiado nunca.

· Cada trinta días escoge un tema para profundizar en él,
y desarrollar hasta un nivel superior.

· Formúlate esta pregunta: Quisiera que mi hijo
repitiera mis actos hoy?

· No dejes que se forme un tapón de cera en tu oído:
escucha.

· Debes hacer lo que tienes que hacer,
en el momento indicado, te guste o no.

· La capacidad de imaginar, para conservar la curiosidad
genera una fuente de nuevas ideas sobre las cuales actuar.

· Cuando ves a alguien que se preocupa por los demás,
ves a alguien que se preocupa por sí mismo.

· Jamás subestime el poder de la humildad.

· Si posees un don úsalo, si tienes una oportunidad
aprovéchala. Si es preciso que asumas un riesgo, asúmelo.

· La preocupación es como una mecedora,
se gasta un montón de energía en ella…
y no se llega a ninguna parte.

· Al final de la jornada formúlate la siguiente pregunta:
estás orgulloso de lo que hiciste durante el día?

· Si buscas tu nombre en el diccionario…
como te definirías?.

Paul D. Cumings

Reflexión de vida – Mucho más…

Un hogar es mucho más que una casa…

Dialogar es mucho más que contarnos lo que pasa…

Reunirse es mucho más que estar juntos…

Compartir es mucho más que prestarse cosas…

Vivir felices es mucho más que estar contentos…

Juan Carlos Pisano

El destino de los hijos

Y una mujer que llevaba un niño contra su pecho
le preguntó a un maestro: Háblanos de los hijos.
Y el respondió.
Vuestros hijos no son vuestros hijos.
Son los hijos y las hijas de los anhelos que la vida
tiene de sí misma. Vienen a través de vosotros,
mas no de vosotros y aunque vivan con vosotros,
no os pertenecen.
Podéis darles vuestro amor, mas no vuestros pensamientos,
pues ellos tienen sus propios pensamientos.

Podéis albergar sus cuerpos mas no sus almas.
Porque sus almas moran en la casa del mañana,
que ni aun en sueños os es dado visitar.

Podéis esforzaros por ser como ellos,
mas no intentéis hacerlos como vosotros.
Porque la vida no marcha hacia atrás,
ni se detiene en el ayer.

Vosotros sois el arco por medio del cual
vuestros hijos son disparados como flechas vivas.
El arquero ve el blanco sobre el camino del infinito,
y os dobla con toda su fuerza a fin
de que sus flechas vayan veloces y lejos.
Que el hecho pues de estar doblados en manos del arquero
sea para vuestra dicha, por que así como Él ama
la flecha que dispara, ama también el arco
que permanece firme; por eso vosotros tuvisteis la oportunidad
de vivir vuestra vida y la libertad de amar y hacer tu vida.

Deja que tus hijos vuelen solos del nido cuando llegue la hora
y no los reclames para que vuelvan, ellos te querrán por siempre
y tendrán también su nido del cual algún día
ellos solos quedaran, pero fue su nido y su vida,
déjalos libres, ámalos con libertad, no apagues el fuego
de su hogar, vive y deja vivir y ellos siempre te querrán.

Khalil Gibran

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