Cambio y renovación
Cuando llega el invierno, los árboles deben suspirar
de tristeza al ver como caen sus hojas.
Dicen: “Jamás volveremos a ser como antes”.

Claro que no. De otro modo, ¿Cual sería el sentido de la renovación?.
Las siguientes hojas tendrán su propia personalidad,
pertenecen a un nuevo verano que se acerca.
Vivir es cambiar, y las estaciones nos repiten esta lección
todos los años. Si tenemos un poco de paciencia,
la primavera siempre llega y olvidamos el invierno
de nuestra desesperación.
Cambio y renovación son leyes de vida.
Es bueno acostumbrarse a ellas,
y no sufrir por cosas que sólo existen para traernos alegrías.
Paulo Coelho
Poema – El silencio
Anticipo el final
la soledad de siempre para siempre.
Me encierro entre papeles
con olor a tabaco
con palabras
con el amor del mundo
la amistad, la ternura
y a veces
con el odio del mundo. No me importa:
porque también el odio es la pasión
y está en el hombre.

Me deslizo entre estantes
crujientes de volúmenes,
estallando de cobres y cristales,
desbordados de brújulas, relojes,
cerámicas, tapices, medallones.
Retratos con los ojos detenidos.
Anticipo la calma.
Serenidad de siempre para siempre
con presencias sin sombra
y moradas sin techo.
No me gusta este tiempo de empellones,
de golpes, de inclemencia
ni esta ruda coraza que soporto
ni este clima acechante
con su aire emponzoñado,
su rumor de jaurías.
Despacio, voy cerrando las ventanas,
oscureciendo luces,
apagando los fuegos.
Cierro mi vida.
Ahora.
Anticipo el silencio.
Julia Prilutzky Farny
Reflexión sobre la tristeza – Alas rotas
Alas rotas
La soledad tiene suaves, sedosas manos,
pero sus fuertes dedos oprimen el corazón
y lo hacen gemir de tristeza.
La soledad es el aliado de la tristeza
y el compañero de la exaltación espiritual.
Tal tristeza que me obsesionaba en mi juventud
no era por falta de diversiones,
porque si hubiera querido las habría tenido;
tampoco era por falta de amigos,
porque habría podido tenerlos.

Tal tristeza obedecía a un dolor interno
que me impulsaba a amar la soledad.
Mataba en mí la inclinación a los juegos
y a las diversiones, quitaba de mis hombros
las alas de la juventud, y hacía
que fuera yo como un estanque entre dos montañas,
que refleja en su quieta superficie
las sombras de los fantasmas y los colores de las nubes
y de los árboles, pero que no puede encontrar una salida,
para ir cantando hacia el mar.
Tal era mi vida antes de que cumpliera yo dieciocho años.
El año que los cumplí es como la cima
de una montaña en mi vida, porque despertó en mí
el conocimiento, y me hizo comprender
las vicisitudes de la humanidad.
En ese año volví a nacer, y a menos
que una persona vuelva a nacer,
su vida seguirá siendo una hoja en blanco
en el libro de la existencia.
Gibrán Khalil Gibrán
Poema de vida – Necesito llorar
El llanto es nuestra primera forma de comunicación al nacer y,
por esto, es la forma de darnos a entender
más espontánea que tenemos.
Somos los únicos animales que lloran.
Necesito llorar
Sé que necesito llorar;
pero llorar mucho, intensamente,
vívidamente… llorar de adentro.

Hay tanto sentimiento acumulado,
feliz, triste, alentador, victorioso,
humilde, grandioso… y tan mío…
Yo sé que necesito llorar por los milagros logrados,
los que se hacen con la ayuda de grandes apoyos.
Tal vez sea una catarsis de amor,
tal vez una catarsis de pena, pero necesito llorar.
Llorar mucho y en ese llanto no parar,
como hace uno cuando se emociona tantas veces,
y se esfuerza al límite para no demostrarlo,
sino seguir hasta sacar afuera ,toda la angustia
buena y mala ,que en el aire se diluya, hasta liberarme.
De que sirve el vivir sin sufrir…
de que sirve el amar sin llorar?
Llorar la ausencia, llorar los logros,
llorar la hazaña, si es que hubo alguna,
llorar de alegría, sí hubo algunas.
Llorar, con sentimiento de verdades no dichas,
pero de lo que está impregnado
en mi corazón.
Llorar de júbilo y llorar de dolor.
Hacer un culto al llanto, tan contenido,
tan escondido , tan necesario, hacerlo aflorar.
Es difícil, pero necesito, hoy llorar,
por lo que pasó, y por lo que va a pasar.
Llorar por lo que logré y por lo que no;
llorar por que es un sentimiento íntimo y sublime…
Llorar mágicamente por que, si se entiende,
que es un acto de amor y purificación.
Quiero, y necesito llorar por que yo me lo pido
y quiero complacerme a mí mismo.
Tantas veces no lloré, que ahora quiero hacerlo,
con la intención, o con la necesidad del alma,
de reconstruirme y volver a crear ese universo
de esperanzas tan repetidas…
que hoy se hacen más auténticas y más simples.
Bienvenidas lágrimas sagradas…
bienvenidas a la paz de mi vida.
Luis Introna
Reflexión de vida – La alegría y la tristeza
La alegría y la tristeza
La alegría es la tristeza desenmascarada
del que brota nuestra risa,
es el mismo que colma nuestras lágrimas.
Mientras más hondo cava el dolor dentro de nosotros
y más profunda se hace nuestra herida,
más cabida habrá para nuestro gozo,
más espacio habrá para la alegría.

Cuando estés feliz mira profundo en tu corazón
y verás que lo que te causó dolor, ahora te da alegría.
Si estás triste, mira en tu corazón
y verás que lloras por lo que fue
el motivo de tu felicidad.
La alegría y la tristeza son inseparables,
y cuando una está sentada a tu mesa,
la otra, está dormida en tu lecho.
Sólo cuando vivimos alegrías y tristezas
podemos estar quietos,
en equilibrio, en paz.
Khalil Gibran
Reflexión sobre la tristeza de Torres Pastorino
Tristezas
Aleja de tu corazón todos los recuerdos tristes.
Remover tus propias culpas, ¿conseguirá sanar el mal hecho?
¡De ninguna manera!
Cuanto más revuelves en tu alma las tristezas de ayer,
más sufres y sin ningún resultado.
Orienta tu mente hacia hermosos recuerdos,
momentos felices y obras de ayer que fueron gratas.

Enciende la luz, para que se vaya la oscuridad.
¡No estés triste!
Busca el consuelo que el cielo brinda
a los que reciben los dolores con paciencia y amor.
Si la persona a la que amas más que a nadie,
más que a ti mismo, fue ingrata contigo, no te pongas triste:
pide al Padre que la acompañe
y que cada día la haga más feliz.
Entrega al Padre, que es infinitamente comprensivo,
todas las personas que amas y ámalas tú también.
No te dejes abatir por la tristeza.
Todos los dolores terminan.
Espera que el tiempo con sus manos llenas de bálsamo,
te traiga alivio.
La acción del tiempo es infalible
y nos guía suavemente por el camino seguro,
aliviando nuestros dolores,
así como la brisa suave mitiga el calor del verano.
Antes de lo que supones,
tendrás una respuesta y el consuelo que necesitas.
Carlos Torres Pastorino


