Poemas, relatos y cuentos

Tres Condiciones

Aristóteles explicaba, hace ya muchos siglos, de tres condiciones para que exista la amistad.

La primera: Querer el bien del otro, apreciarle por lo que es en sí mismo y desear que sea feliz, que triunfe, que se realice plenamente.

No hay verdadero amor de amistad si éste se funda en el interés.

La segunda condición: que el otro quiera mi bien, me ame a mí como yo le amo a él. La amistad verdadera no puede ser unidireccional: tiene que ir de un lado a otro, y viceversa.

La tercera condición: que haya conocimiento del mutuo afecto, que se sepa por las dos partes que hay amor.

¿Tenemos entonces muchos amigos verdaderos, profundos, incondicionales?

Para Aristóteles, no es verdadera la amistad basada en el placer, como tampoco lo es la que se construye sobre la utilidad.
Tampoco hay amistad en las alianzas que buscan un beneficio mutuo. En este caso sólo habría unión de esfuerzos en tanto en cuanto sirven para los intereses mutuos. Lograda la meta, se rompe el motivo de la aparente amistad, que no era sino una alianza de egoísmos.
Una verdadera amistad consiste, en ir a fondo, al centro del otro. Tiene que saber respetarlo con sus defectos y sus cualidades, apreciarlo por lo que es.

friends-reducid.jpg

El camino se inicia cuando uno deja de ser el centro de su vida y empieza a girar en torno al otro, capaz de dejar egoísmos para ganar y ser más gracias al amor.
Es difícil, pero vale la pena. Los que tienen un amigo de verdad lo saben muy bien.

Amigo

Una puerta que se abre
una mano extendida
una sonrisa que te alienta
una mirada que te comprende
una critica que te mejora
es… un abrazo
un aplauso que te estimula
un encuentro que te regocija
un favor sin recompensa
un entregarse sin calcular
una espera sin cansancio
amistad es lo que nos une a ti y a mi

amigos65.jpg

Sólo puedo ser tu amigo

No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida,
ni tengo respuestas para tus dudas o temores,
pero puedo escucharte y buscarlas junto contigo.

No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro.
Pero cuando me necesites estaré junto a ti.

No puedo evitar que tropieces.
Solamente puedo ofrecerte mi mano
para que te sujetes y no caigas.
Tus alegrías , tus triunfos y tus éxitos no son míos.
Pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.

No juzgo las decisiones que tomas en la vida.
Me limito a apoyarte,
a estimularte y a ayudarte si me lo pides.

No puedo trazarte limites
dentro de los cuales debes actuar,
pero si te ofrezco el espacio necesario para crecer.

No puedo evitar tus sufrimientos
cuando alguna pena te parta el corazón,
pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos
para armarlo de nuevo.

No puedo decirte quien eres ni quien deberás ser.
Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo.

amistad00.jpg

Amigo mío

Amigo mío, tengo tanta necesidad de tu amistad.
Tengo sed de un compañero que respete en mí,
por encima de los litigios de la razón, el peregrino de aquel fuego.
A veces tengo necesidad de gustar por adelantado el calor prometido,
y descansar, más allá de mí mismo, en esa cita que será la nuestra.
Hallo la paz.

ammigos.jpg

Más allá de mis palabras torpes,
más allá de los razonamientos que me pueden
engañar, tú consideras en mí, simplemente al Hombre,
tú honras en mí al embajador de creencias,
de costumbres, de amores particulares.
Si difiero de ti, lejos de menoscabarte te engrandezco.
Me interrogas como se interroga al viajero,
Yo, que como todos, experimento la necesidad de ser reconocido,
me siento puro en ti y voy hacia ti.
Tengo necesidad de ir allí donde soy puro.
Jamás han sido mis fórmulas ni mis andanzas l
as que te informaron acerca de lo que soy,
sino que la aceptación de quien soy te ha hecho necesariamente
indulgente para con esas andanzas y esas fórmulas.
Te estoy agradecido porque me recibes tal como soy.
¿Qué he de hacer con un amigo que me juzga?
Si todavía combato, combatiré un poco por ti.
Tengo necesidad de ti.
Tengo necesidad de ayudarte a vivir.

Antoine De Saint-Exupéry

Amigos

Amigos… seremos siempre amigos
para contar nuestras penas una a una
y tendremos así como testigos
al sol, al viento, a la noche, o a la luna.

Viajaremos a un mundo distante
para buscar con todo el empeño
¡Y seremos como el caminante
que cabalga buscando su sueño!.

Amigos siempre sobre todas las cosas
como van unidos espinas y rosas
sin que importe nunca distancia ni tiempo
tú serás la lluvia… yo tal vez el viento.

Y así seguiremos como lo hacen pocos,
buscando en la vida nuestros sueños locos
y si algo pasara ¡Escucha lo que te digo
por todos los tiempos… yo seré tu amigo!