Reflexión de fortaleza – Jugo de naranja…
Jugo de Naranja…
Cuando exprimes una naranja
nunca esperas obtener jugo de toronja o de piña
o de ninguna otra fruta que no sea naranja.
Sólo puedes obtener lo que tiene en su interior.

Vamos a suponer que tú eres esa naranja,
¿Qué es lo que tienes en tu interior?
¿Eres una naranjita llena de amor para ti mismo
y para los demás? ¿Eres una naranja fresca y llena de jugo,
dispuesta a compartirlo todo con los demás?
o ¿temes que si das un poquito de tu jugo se acabe
y no te quede nada para ti mismo?
Tú no puedes dar nada que no tengas en tu interior,
ni podrás obtener de los demás nada
si no estás dispuesto a compartir lo que tienes.
Es por eso que antes de que pretendas ser amado,
debes empezar por llenarte de amor,
de compasión, de perdón y de confianza en ti mismo.
El primer paso para ser amado
es llenarte de amor por ti mismo.
Sólo una persona que se ama a sí misma
puede dar y recibir amor. Si estás lleno de amor,
eso es lo que tienes para darle a los demás.
Es el amor por ti mismo
lo que atraerá personas que te amen.
Amarte es respetarte tal y como eres
y reconocer tus debilidades
y tus defectos para poder superarlos.
Amarte es sentirte bien con lo que eres
y tener un sentimiento general
de que lo que haces está bien
y que eres una buena persona.
Amarte es admitir que eres imperfecto
pero único y valioso.
Amarte es saber que mereces ser respetado,
amado y valorado por los demás.
Amarte es saber qué es lo que quieres en la vida
y luchar por obtenerlo.
Amarte es consolarte a ti mismo,
confortarte y saber que pase lo que pase,
nunca vas a rendirte.
Amarte es cuidar tu cuerpo, tu salud,
tus pertenencias y tus sueños.
Amarte es creer que tú eres una persona importante
y que tienes un propósito para estar aquí.
Amarte es sentir que mereces ser,
tener y hacer lo mejor de lo mejor.
Amarte es ser considerado
con los intereses de los demás,
pero nunca ponerlos delante de los tuyos.
Amarte no es andar de presumido por ahí alardeando.
A esa gente más bien le falta amor propio
y está desesperada por conseguirlo.
Amarte es tener compasión por ti mismo.
No es sentir lástima por ti mismo,
sino entender que si cometes un error,
te perdonas e intentas nuevamente
a hacer lo mejor que puedes.
La autoestima es la base para una relación exitosa
y el ingrediente indispensable para el amor.
Tómate tu tiempo para recapacitar
en la forma en que puedes aumentar tu autoestima,
con el entendimiento de que es la base
para tener una vida plena,
satisfactoria y es la base para encontrar
una relación plena de amor y comprensión.
Para que inicies tu trabajo en el aumento de la autoestima,
te sugiero completar la siguiente lista
con todas las razones que tienes para amarte más
y para aceptarte cómo eres en este momento:
Porque soy único.
Porque me lo merezco.
Porque el amor empieza conmigo mismo.
Porque estoy haciendo mi mejor esfuerzo y no me rindo.
Porque si me lleno de amor eso será
lo que tengo para ofrecer a los demás.
Porque Dios me ama, termina la lista.
Seguro que vas a encontrar cientos de razones
por las que mereces amarte más y más.
Hago énfasis en la importancia de la autoestima
porque estoy seguro de que el amarte
es el punto de partida para una vida plena,
exitosa y llena de amor.
“Respetarse a sí mismo quiere decir
que tienes un romance secreto contigo”
Wayne W. Dyer
Superar la depresión
Las 10 claves para superar la depresión
1. Actívate, haz todo ese tipo de cosas que antes te generaban ilusión.
2. Positiva tus pensamientos,
busca con todo tu interés el lado positivo que todas las cosas tienen.

3. Desarrolla tu autoestima, acéptate como eres, no necesitas ser MÁS,
ríndete, cuanto más quieres cambiarte, más te criticas y más disminuyes la
autoestima.
4. Desarrolla tu asertividad y mejora las relaciones personales en tu entorno,
con mayor capacidad para defender tus derechos e intereses personales.
5. Vive tus emociones y desarrolla tu inteligencia emocional,
aprendiendo a reconocer y aceptar tus emociones aunque no sean agradables,
como la tristeza, la soledad o el abandono.
6. Afronta las situaciones y actividades desagradables pendientes,
que has tratado de evitar y te ocasionan estrés e inquietud.
7. Establece objetivos en tu vida, aunque sean modestos.
Haz una lista y empieza a caminar hacia ellos ¡Ya!
8. Dedica un tiempo al día a relajarte, con actividades como respirar
profundamente o practicar relajación.
9. Deja en silencio tu mente, no le des más vueltas a tus pensamientos,
es inútil, no luches contra corriente, déjate fluir.
10. Aprende a solucionar tus problemas, mejorando tu capacidad de
discernimiento y toma de decisiones.
Practiquemos al menos 5 de estas claves
para comenzar el camino de la autovaloración.
Suerte!!
Autoestima
La autoestima es la manera que tenemos
de querernos,
aceptarnos,
respetarnos y valorarnos a nosotros mismos.
La autoestima
se forma a partir de mi relación con los otros.
Durante los primeros años de vida,
lo que vemos de nosotros mismos
es la imagen que nuestra familia nos refleja.
Luego la escuela
y el medio refuerzan esas imágenes,
ya sea de forma positiva o negativa,
y las vamos incorporando.
Es decir,
que el valor que cada uno tiene de sí mismo,
su auto-estima, no se trasmite por genes,
sino que se aprende.
Estas apreciaciones, entre otras cosas,
van configurando la personalidad,
porque las creemos.
Si mi mamá me dice, reiteradamente,
que yo soy el más vago de mi familia,
lo fundamenta,
con el tiempo me lo creo
y por consiguiente actúo como tal.
Este sería un ejemplo de valoración negativa,
pero lo mismo sucede
con valoraciones positivas.

Este sentimiento
que tenemos sobre nosotros mismos
es fundamental, sino pensemos
en cuántos problemas de depresión,
miedos, dudas, inhibiciones,
fracasos académicos,
fracasos de pareja
aparecen ligados a la propia estima.
No se trata de valorarnos siempre positivamente,
sino de reconocer y aceptar
nuestras virtudes y nuestros defectos.
Nadie es perfecto,
pero en vez de enojarnos
y castigarnos por nuestras falencias,
aprendamos a convivir con ellas y a quererlas.
Que no le gustemos al otro,
o que al otro le moleste
tal característica de mí,
no son razones suficientes
para que uno cambie.
Cada uno es cómo es y cómo se cree qué es.
Antes mencioné que la manera de valorarse
se aprende, pero también se trasmite.
Si yo creo que nadie me va a amar,
mi autoestima es baja,
es muy probable que no encuentre pareja,
y si la encuentro
puede ser que el vínculo sea destructivo.
La autoestima
es el andamiaje que sostiene
toda la estructura de nuestra persona.
La Autoestima
Una buena autoestima se concreta en actitudes que ponemos en práctica
cada día.
Las actitudes vitales que se definen a continuación son indicadoras
de una buena autoestima.
Puedes señalar con cuáles de ellas te sientes identificado
y cuáles tienes que seguir trabajando.
Todas aquellas que no reconozcas se pueden convertir en objetivos
de tu programa de crecimiento personal.
TENER UNA BUENA AUTOESTIMA
ES MOSTRARME CAPAZ DE…
Decir lo que pienso
Hacer lo que quiero
Insistir si me enfrento a la dificultad
No avergonzarme de renunciar
No dejarme llevar por las modas, que quieren hacerme creer
que no estoy en la onda si no llevo una determinada marca
o pienso de cierta manera
Reír si se burlan de mí amablemente
Saber que sobreviviré a mis fracasos
Atreverme a decir “no”
Atreverme a decir “no lo sé”
Seguir mi camino aunque esté solo
Concederme el derecho a ser feliz
Sentirme digno de ser amado
Soportar dejar de ser amado, aunque esto me haga infeliz de momento
Sentirme tranquilo conmigo mismo
Decir “tengo miedo” o “soy infeliz” sin sentirme avergonzado
Amar sin vigilar o ahogar al otro
Hacer lo que pueda para lograr mis deseos,
pero sin someterme a presión
Concederme el derecho de fracasar
Pedir ayuda sin sentirme inferior
No avergonzarme ni hacerme daño si no estoy contento conmigo mismo
No envidiar el éxito o felicidad ajenos
Saber que sobreviviré a mis desgracias
Concederme el derecho a cambiar de opinión tras reflexionar
Demostrar sentido de humor respecto a mí mismo
Decir lo que tengo que decir, aunque tenga miedo
Extraer lecciones de mis errores
Ponerme el bañador aunque mi cuerpo no sea perfecto
Sentirme en paz con el pasado
No tener miedo al futuro
Descubrir que soy buena persona, con virtudes y defectos
Sentir que progreso y extraigo lecciones de la vida
Aceptarme tal como soy hoy, sin renunciar a cambiar mañana
Y, por último, pensar en otras cosas aparte de mí misma/o
PASAR A LA ACCIÓN:
Los problemas de autoestima suelen deberse a formas
desadaptativas de ser y protegerse que traemos del pasado.
Para liberarnos de ellas hay que atreverse a actuar en el presente.
El vaivén entre la reflexión y la acción es esencial porque las personas
con problemas de autoestima tienden a inhibir la acción
o a actuar siempre del mismo modo.
Hay que trabajar en nuevas formas de ser,
en uno mismo, pero también en la relación con los demás.
Favorecer la autoestima necesita continuidad pero, sobre todo,
que nos tratemos bien y creemos un clima de tolerancia
ante las dificultades.
El trabajo no progresará si nos culpabilizamos en cada tropiezo.

Para evitarlo debemos aceptarnos y respetarnos.
CHRISTOPHE ANDRÉ
Médico psiquiatra


