Reflexión del Libro de los Secretos de Deepak Chopra
El Control
Puedo entender a quienes encuentran tan repugnante al ego
que quieren deshacerse de él.
Sin embargo, el ataque al ego es sólo un disfraz sutil
del ataque a uno mismo.

Su destrucción no serviría de nada aun si pudiera lograrse.
Es vital mantener la maquinaria creativa intacta.
Cuando lo despojamos de sus sueños feos,
inseguros y violentos, el ego deja de ser feo,
inseguro y violento, y toma su lugar como parte del misterio.
La realidad única nos ha revelado un valioso secreto:
quien crea es más importante que el mundo entero.
De hecho, es el mundo. Vale la pena hacer una pausa para asimilarlo.
De todas las ideas liberadoras que pueden cambiar la vida de una persona,
quizá ésta sea la más poderosa. Pero para llevarla a la práctica,
para ser auténticos creadores,
debemos liberarnos de múltiples condicionamientos.
Nadie nos pidió que creyéramos en un mundo material,
pero aprendimos a considerarnos seres limitados.
El mundo exterior no te proporcionará respuestas espirituales
mientras no asumas tu papel de creador de la realidad.
Esto parecerá extraño al principio,
pero establecerá un nuevo conjunto de creencias:
Todo lo que experimento es un reflejo de mí.
Por tanto, no tiene sentido tratar de escapar.
No hay a dónde ir, y como creador de mi realidad,
no me interesaría huir aun si pudiera.
Mi vida es parte de todas las demás.
Mi conexión con todos los seres vivientes
me impide tener enemigos.
No siento necesidad de oponerme, resistirme,
vencer o destruir.
No necesito controlar nada ni a nadie.
Puedo inducir cambios
transformando lo único que está bajo mi control: yo.
Deepak Chopra
La paradoja de las emociones
El mundo está lleno de energía positiva y negativa.
Las emociones son un aspecto de esto.
Por eso se establece una dicotomía entre las emociones
mal llamadas negativas y positivas.
Las emociones son, simplemente.
Lo que le da el contenido de positivas o negativas
es lo que hacemos con ellas y los resultados
que nos influyen.
El enojo, odio, temor son llamadas negativas
porque paralizan, enferman, amargan.
El amor, esperanza, afecto,
son llamadas positivas porque nos curan, nos protegen.
Ambas son parte de la energía de la vida.
Desde el principio del mundo han existido el bien y el mal.
Sin embargo, la armonía existe en todos los niveles
cuando los opuestos se integran y se equilibran
el uno con el otro para complementarse.
Siete enfoques para aprender a manejar el negativismo
1. Dejar de pensar en las “emociones negativas”.
El pensamiento y las emociones negativas
son formas de ser que se aprenden.
Nuestra sociedad nos enseña a preocuparnos,
a tener miedo y a ser negativos.
Se requiere enormes dosis de positivismo
para contrarrestar esas enseñanzas.
Pero lo bueno es que son pensamientos y
éstos dependen de nosotros y se pueden cambiar.
Por lo tanto, como no se pueden tener
dos pensamientos a la vez,
cuando te sorprendas pensando algo negativo
que te va a infundir temor o preocupación,
di “Alto” y cambia ese pensamiento por otro positivo.
2. Evita siempre los juicios.
Lo mismo que con los pensamientos,
evita juzgar a los demás o condenarlos.
Con frecuencia es mejor no decir nada
y tratar de reforzar lo positivo que vemos en los demás.
Si te esfuerzas en ver en ti y en los demás lo bueno,
pronto serás más feliz y más saludable.
3. Enciende la luz.
Tratar con emociones negativas puede asemejarse
a estar en un cuarto a oscuras.
Puedes elegir estar siempre en la penumbra,
pero si te cansas puedes encender la luz.
Se logra esto sacando del interior
cualquier emoción positiva.
4. Atiende a lo que haya de bueno y positivo.
Siempre se pone énfasis en lo que está mal
en lugar de atender lo que está bien.
Siempre hay una parte tuya que quiere estar bien.
Si alguna parte de tu mente o tu cuerpo está mal,
dale un descanso, es decir atiende por un tiempo
otras áreas con perdón y afirmaciones,
de manera que las partes sanas refuercen las más débiles.
5. Admira a alguien.
Siempre conviene tener a alguien a quien admirar.
Observa qué actitudes llevaron a esa persona
a una vida positiva y admirable.
6. Elige tus emociones.
Tú debes tener el control de tu vida y tus emociones.
Aprende que estímulos te provocan qué reacciones
y así podrás elegir las emociones que manifiestes.
Lo creas o no tienes el poder de utilizar
tus emociones a tu favor.

7. Aumenta tus alternativas.
Cuando te creas víctima de tus emociones negativas,
haz una lista de las otras formas en que podrías responder,
aún cuando te parezcan imposibles para tu forma de ser:
por ejemplo enfrentar la situación a pesar del miedo.
De esta forma abrirás un abanico de posibilidades
que no te atreverías ni a soñar.
Elige, elige, elige.
Tienes el poder de elegir cómo te quieres sentir.
No dejes perder este derecho.


