Poemas, relatos y cuentos

Ni en la tristeza

Ni la tristeza ni la desilusión
ni la incertidumbre, ni la soledad.
Nada me impedirá sonreír.
Ni el miedo ni la depresión,
por más que sufra mi corazón,
nada me impedirá soñar.

En las tempestades y en los difíciles caminos,
nada me impedirá creer en Dios,
quiero vivir el día de hoy como si fuese el primero,
como si fuese el último, como si fuese el único,
quiero vivir el momento de ahora,
como si aún fuese temprano,
como si nunca fuese tarde.

Quiero mantener el optimismo,
conservar el equilibrio, fortalecer mi esperanza,
recomponer mis energías para prosperar en mi misión
y vivir alegre todos los días de mi vida.

Quiero caminar con la seguridad que llegaré,
quiero luchar con la seguridad que venceré,
quiero buscar con la seguridad que encontraré,
quiero saber esperar para poder realizar los ideales de mi ser,
en fin …

quiero dar lo máximo de mí para vivir intensa
y maravillosamente todos los días de mi vida…
nada es más fuerte que el deseo de vivir.

“De alguna manera,
el gozo que damos a los demás
es el gozo que nos viene de vuelta.
Y entre más invertimos en bendecir a los pobres,
solitarios y tristes, más gozosas posesiones
del corazón nos son retribuidas” .

Para buscar pues, la calma interior,
no vayan donde todo es calma sino donde no hay paz,
y sean ustedes la paz.

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De esta forma la encontrarán al darla,
y la tendrán en la medida en que vean que otros
necesitan de ustedes para calmarse.

John Greenleaf Whittier

Ser fuerte

Uno es fuerte,
cuando se para firme,
aunque sople el viento…

Cuando está dispuesto a empezar,
aunque sea con escombros…

Cuando recoge flores,
aunque sea con espinas

Cuando marca camino,
aunque se levante el polvo…

Cuando le ha tomado la medida a la vida,
y está dispuesto a conquistarla.

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Uno es fuerte,
cuando la tempestad lo sacude,
pero no lo quiebra…

Los nervios se alteran,
pero no lo traicionan…

Las metas se dificultan,
pero no se cambian…

El dolor lo ataca,
pero no lo derrumba…

La ola lo barre,
pero no lo ahoga.

Es fuerte,
cuando abre los brazos al hermano…

¡Y el corazón a Dios!

Zenaida Bacardí de Argamasilla

Amistad

Amistad

Es no sentir en el mundo esa sequía
que nos hace la vida falsa y dura
arrancando la fe que florecía,
marchitando el amor y la ternura.

Es un hondo sentido de lo humano
que en sacrificio y comprensión se vierte.
Es sentir un apoyo y una mano
en todos los vaivenes de la suerte.

Es un contacto espiritual de altura,
manifestado con sutil llaneza,
y en esa afinidad y esa dulzura
¡es donde encierra su mayor grandeza!

Amistad es lo fijo, lo arraigado,
la fuerza que hizo Dios, tan prodigiosa,
que formó con su luz, sobre el sembrado,
¡de distintas corolas… una rosa!

Zenaida Bacardí de Argamasilla

La fuerza del amor

La fuerza del amor es tan intensa que repara todo tipo de heridas, es una pócima renovadora, magia real para curar el dolor y lo más increíble es que nacimos con ella. Somos seres sanadores de los desgarramientos más profundos. Todo consiste en elegir el amor y permitirle que se extienda en nuestro interior.

El amor es energía inmortal e indestructible ya que su característica principal radica en regenerar, por está razón siempre tiene la última palabra frente al desamor o la traición. El amor nos permite percibir el aroma de lo invisible, nos muestra la función de la vida, pule nuestros sentidos para deleitarnos con sus acciones, repara lo agrietado, florece lo devastado, es música celestial que hace bailar con ritmo unísono al universo, suma, renueva, es líquido nutritivo del que continuamente estamos sedientos, está inmerso en el viento y genera oportunidades. Es insistente y sin lugar a dudas encuentra los medios propicios para hacerse presente, agasajar, reconfortar, curar, procrear y materializarse. El amor nos hace vivir en sincronía con Dios, nos conecta con su fuerza de forma tangible. Es lo que hace posible la vida y la oportunidad de descubrirla.

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