Poemas, relatos y cuentos

El dolor como combustible

Confronta tus partes oscuras
y trabaja para aceptarlas
con iluminación y perdón.
Tu disposición de luchar
con tus demonios logrará
que canten tus ángeles.
Usa el dolor como combustible,
como un recordatorio
de fuerza.

August Wilsaon

No te enojarías si pudieras entender que la gente
que está en tu vida tiene una razón para estar ahí,
haciendo eso que te enoja.
Tomemos nuestro dolor como combustible para nuestro viaje.

Miyazawa Kenji

Reflexión de fortaleza – Vive tu dolor con esperanza

El túnel más largo y más oscuro se hace un camino llevadero,
cuando sabes que al final te aguarda una salida hacia la luz.

Las arenas ardientes del desierto se tornan un camino alentador,
cuando peregrinas sobre ellas con la esperanza segura
de alcanzar el oasis reparador.

Todo sufrimiento se hace más soportable,
si lo vives mirando hacia el futuro, con la seguridad
de que un día dejarás de padecerlo.
Mejor aún si puedes vivir la esperanza mayor,
la que llega más allá del tiempo, y supera el dolor
de la última pérdida, la muerte, con la promesa de una Vida Plena.

Tus dolores y tus penas no dejarán de ser tales,
pero los vivirás con menos sufrimiento,
si los iluminas desde tu futuro, con la luz de la esperanza.

¿Por qué el dolor?… ¿Por qué a mí?… ¿Por qué…?

Por el camino de los “¿por qué?”, te agotarás en el camino
de una búsqueda desesperanzada,
sin nunca encontrar la respuesta final y tranquilizadora.

Tu rebelde empecinamiento en pretender explicar lo inexplicable
y en comprender lo incomprensible, te llenará de resentimientos;
y en vez de disminuir tus penas, aumentarás tus padecimientos.

Si aprendes a sufrir, terminarás aceptando que el dolor
te enfrenta con un misterio insondable,
ante el que tu actual capacidad de comprensión
te deja en la oscuridad y sin respuesta.

No detengas tu marcha, pretendiendo encontrar una explicación
para cada bache del camino; mejor sortéalo,
para seguir andado hacia la meta.

René Trossero

Autoayuda una reflexión sobre el dolor

El aprendizaje interior

Un hombre puede realizar proezas asombrosas
y abarcar un gran cúmulo de conocimientos y,
no obstante, no comprenderse a sí mismo.
Pero el sufrimiento lleva al hombre a mirar en su interior.
Si tiene éxito, entonces allí, dentro de él,
estará el comienzo de su aprendizaje.
Si lo permitimos,
el dolor puede ser una especie de crisol
que puede refinarnos y renovarnos.

Soren Kierkegaard

Reflexión sobre hijos – Ser hombre

Hoy 19 de noviembre, les dejo una preciosa reflexión,
de cómo un padre recto aconseja a su hijo, preparándolo para la vida.

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Ser Hombre
(a mi hijo Michel, al cumplir sus quince años)

Ser hombre, hijo mío,
es pisar en las brazas del miedo
y seguir caminando.
Soportar el dolor de la carne en silencio
y aridez en los ojos,
mas dejar que las lágrimas fluyan
si el quebranto es del alma.

Es cercar el valor de prudencia
y el ardor de cautela,
sin torcer el propósito,
sin mellar al decisión forjada en el tesón,
la paciencia, la razón, la experiencia
y la meditación.

Es pasar,
-con los brazos ceñidos al cuerpo,
los labios inmóviles,
conteniendo el aliento-
junto al castillo de arena
(que es la felicidad que construyó otro hombre)
si con tu palabra,
o al extender tu brazo
pudieras derribarle.
¡Porque arruinar la dicha de tu prójimo
es más grave, peor, que introducir tu mano
en el bolsillo para robarle!

Hijo mío,
no desdeñes el oro
mas no dejes que el oro señoreé tu vida.
Acumula bastante
para no tener nunca
que extender tu mano a la piedad de otro,
y sí poder en cambio,
poner algo en la mano que hacia tí se extiende.

Y al que te pide un pan no les des un consejo.
No te juzgues más sabio que aquél que busca ayuda.
Dale apoyo y aliento y comparte su carga.
Dale tu oro y tu esfuerzo,
y después da el consejo.

Al temor no le pongas el disfraz del perdón;
el valor, hijo mío, es la virtud más alta
y confesar la culpa el supremo valor.
No eches pues en los hombros de tu hermano la carga,
ni vistas a los otros las ropas de tu error.
Es tu deber, si caes, no obstante la caída,
tu ideal y tu anhelo mantener siempre enhiestos;
y no buscar la excusa, ni encontrar la disculpa.
Los héroes, hijo mío, nunca esgrimen pretextos.

La mentira es hollín, no te manches los labios.
Y no ostentes ser rico, ser feliz o ser sabio
delante del que exhibe la llaga del fracaso.
No subleves la envidia, la admiración, los celos;
y busca la sonrisa, no busques el aplauso.

Y perdónale al mundo su error, si no valora
tus merecimentos en lo que crees que valen;
(es probable hijo mío, que el más justo evalúo
es el que el mundo hace).

Y por fin, hijo mío:
que no turbe tu sueño la conciencia intranquila;
que no mengüe tu dicha el despecho abrasivo,
ni tu audacia flaquee ante la adversidad.
No deforme tu rostro jamás la hipocresía
y no toque tu mano, tración o deslealtad.

Y aún hay más, hijo mío:
que al volver tu mirada
sobre el camino andado
no haya lodo en tus pies,
ni se encuentre en tu huella
una espiga,
una mies,
o una flor
pisoteada.

Hijo mío, es esto
lo que esa breve frase “Ser hombre”
significa.

Elías M. Zacarías

Reflexión de Optimismo – Día difícil

Mañana será otro día

Todos tenemos días muy difíciles:
unos están llenos de cansancio,
otros de dolor, otros de problemas.

Pero así como esta realidad debe ser
aceptemos un consuelo:

MAÑANA SERÁ OTRO DIA.

Cuántas veces nuestro panorama
se viste triste y desalentador y,
súbitamente algo pasa
y encontramos solución a nuestro problema
y algo que parecía no tener solución,
se resuelve fácilmente.

El tiempo cierra heridas
y suaviza resentimientos

Cuando nos sintamos agobiados por los problemas,
el cansancio o el dolor,
digamos con firmeza:

¡MAÑANA SERÁ OTRO DIA!

optimismo

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