Poemas, relatos y cuentos

A través de los años

A través de los años construimos imágenes para alimentar el alma,
fijamos en nuestras retinas los rostros de seres que tantas veces
nos ilusionaron y vivieron su tiempo a nuestro lado.

Sentimos latir el corazón con ansias cuando estamos
con la persona amada, pero con el tiempo descubrimos
que también debemos aprender a vivir con nuestra infatigable soledad,
una soledad que nos acompaña desde siempre
y por la cual escapamos a la sensación de vacío
que produce el saber que alguien ya no nos ama como ayer,
o que alguien se fue del mundo y su presencia no entibia
nuestros días, que sus sonrisas no alegran ya los momentos

…y nos quedamos solos, mirando un tiempo pasado, sin remedio.
Entonces es momento de entregarle a Dios el tesoro acumulado
y aprender a reconstruirnos con la experiencia
y la fuerza que nos da la vida nuevamente.

Las esperanzas son las estrellas del alma.
Dejarlas brillar en nuestro cielo interno es una guía,
una orientación en el camino.
No pierdas las esperanzas de un tiempo mejor y de lograr
aquellas cosas que tantas veces acariciaste en el silencio
de tu habitación, porque de ilusiones también se vive,
de ilusiones también nos alimentamos…
y aprendemos a vivir caminando senderos luminosos
y aprendemos a ser luz en el destino.

Vive la vida hoy, no dejes para mañana lo que deseaste ayer,
porque una larga caminata empieza con un solo paso.
Decídete y vuelve andar. Anímate a decir “te amo”
tal vez algún día necesites que alguien te devuelva esas palabras.

Miguel Ángel Arcel

Reflexión de amor y desamor – Algo de tí

Algo de tí

Ama a las personas con sus defectos y virtudes,
no te tomes el tiempo para enumerar sus cualidades
y elaborar una intrincada trama para conocer a los demás.

Piensa que la gente ama, ríe, llora, odia, lamenta, entristece,
sangra, espera, habla, escucha, tanto como tú.
Todas las potencialidades están dentro del ser humano,
no afuera.

algodeti

Las personas suelen amar con la intención de ser amados,
si esto no es posible,
descartan el amor dirigido hacia alguien en particular
y lo buscan en otra persona,
esto conduce a la inestabilidad.
Aprende primero a conocer el amor hacia todo lo que te rodea
y luego aborda al amor del sentimiento,
para que sea el amor del universo
que te sostenga cuando falle el del sentimiento.

El corazón de un amigo es un tesoro ajeno
que está puesto a tu cuidado,
no lo maltrates ni lo desgastes si no quieres perderlo.
Si puedes hacer esto como lo mejor de tus días,
nunca necesitarás probarle a nadie
lo buen amigo/a que puedes ser.
Lo sabrán siempre.

El buen humor y el optimismo
son cualidades que debes cultivar en la vida,
pues de ellas nacieron las esperanzas
que finalmente llevaron a los seres humanos
a superar sus errores.
El buen humor y el optimismo
siempre danzan en el aire en forma expansiva
y contagia a los demás,
en cambio lo opuesto
es signo de demasiada preocupación por uno mismo,
y aquello que solo apunta al “uno mismo” es egoísmo.
No seas tan serio/a en la vida
que termines cerrando un círculo a tu alrededor
asfixiándote de seriedad,
porque el día que busques una sonrisa,
no la encontrarás.

Tú eres un universo tan grande y misterioso
como el que tienes enfrente,
pero trata de conocerte en silencio,
no en el mundanal ruido de las charlas auto alusivas,
pues de ello no sacarás más que confusión,
porque cuando creas haberte definido,
algo vendrá en tu futuro que te hará cambiar
y tendrás que redefinirte nuevamente
en un eterno retorno al mismo punto de partida,
habrás perdido el vuelo de tu espíritu.

Disfruta de tu familia en armonía,
amor y comprensión, la familia es para amarla,
no para negociarse entre sí.
Allí es donde debes presentarte sin armaduras ni falsos ropajes,
pues te conocen tanto como tú a ellos.
Ámalos, simplemente y déjate amar.

Las cosas no son eternas, todo tiene un principio,
un desarrollo y un final,
de ti depende que el principio sea ahora,
que tengas una vida para desarrollar la historia
y finalices cuando hayas hecho todo lo que tenías por hacer.
De lo contrario todo puede suceder en un día, un trabajo,
una historia de amor o una carrera.

Sé buena persona, cultivando tu espíritu y conociendo a Dios,
para que te proteja en los momentos difíciles.
El habla en el silencio de tu alma,
no en las vidrieras de la vida ni con altavoces electrónicos,
pues en lo simple está la maravilla esperándote.

No comercies tu amor,
pero tampoco lo pierdas en quien no quiere recibirlo,
pues es un daño tanto para quien obligas a amarte
como para ti que desperdiciarás un caudal enorme,
salvo que seas conciente de las lecciones
que debas aprender a través del desamor.
Mucha gente espera algo de ti.

Miguel Ángel Arcel

El Maestro

El Maestro solo llega,
cuando el aprendiz está preparado para aprender.
¿Qué podría yo enseñarte que no supieras aún?
¿Qué podrías enseñarme que no supiera yo ahora?
¡Tantas cosas!
Hay tantas cosas que no sé,
tantas cosas que no sabemos.
¿Podrías enseñarme lo que yo no quisiera,
cosas en las que yo no tengo ningún interés?
Posiblemente,
pero de seguro que así como me las enseñas,
se me borrarán, porque no les pongo atención,
porque no me interesan,
porque todavía no ha madurado en mi esa capacidad
para entender aquello con lo que me quieres aleccionar.

Entonces,
¿de qué sirve la enseñanza si yo no puedo entender
lo que me muestras?
Hay cosas que seguramente se grabarán en mi memoria
y aún cuando pase el tiempo
y ya no recordemos cómo fue que las aprendimos,
en algún momento surgirán
del arcón de los recuerdos (que ni siquiera serán recuerdos),
como algo espontáneo, como algo natural,
pero aquellas cosas por las que me interesé,
por las que pregunté hasta obtener una respuesta
que completara lo que de mi nacía como un deseo,
como una emoción, como una ansiedad,
esas cosas, no se me borrarán jamás.
Un niño con un vaso en la mano extendida
pidiendo agua a sus padres
en un día de calor es la imagen análoga, exacta,
del mismo pidiendo una respuesta que calme su sed
de conocimiento en el mundo que lo rodea.
De la misma manera en algún momento hará una pregunta
que demandará una respuesta del adulto,
entonces cuando haga la pregunta será el aprendiz,
y cuando alguien pueda responderla desde la verdad,
habrá llegado el maestro.
Hemos sido educados en la verdad de una realidad,
pero no hemos sido
preparados para enfrentarnos a la realidad de una verdad.
La verdad nunca es contemplativa ni tampoco es benévola.
La verdad es como el ardor de una llama de fuego,
todo lo que toca lo transforma para siempre,
y en esa transformación hay siempre algo de dolor.
Con el tiempo,
cuando se han superado las aflicciones
y somos más resistentes,
el dolor cede su lugar a la felicidad,
entonces comprendemos que a partir de allí
podemos ser más libres.
Hay quienes no se atreven a preguntar o a descubrir algo,
porque no se atreven a responsabilizarse del camino
que los conduce a la libertad,
pues saben intuitivamente
que antes deberán transitar el tramo del dolor
y la angustia,
más allá brilla el sol de la verdad
que con su belleza lo transforma todo
en algo más que libertad,
en algo cercano a la felicidad que
finalmente redunda en la paz.
Muchas veces nos comportamos como ese niño,
que con su pequeña voz pide agua
a un adulto,
cuando en realidad estamos preparados
para procurarnos la respuesta más adecuada
al momento en que vivimos,
a pesar del dolor que puede provocar
el encuentro con una verdad.
De cada uno depende el momento
en que expresará su duda,
en que se convertirá
en un aprendiz buscando respuesta,
encontrando maestro.
Algunos lo buscarán con rapidez,
otros lo postergarán en el tiempo,
pero todos en algún momento,
nos enfrentaremos a la realidad de una verdad
que en última instancia nos conduce a la libertad.
¿Qué podría yo enseñarte que no supieras aún?
¿Qué podrías enseñarme
que no supiera yo ahora?
Tal vez algunas cosas que achiquen la brecha
entre el dolor y la paz,
o quizás comprender que pregunta y respuesta
es la dinámica de la sabiduría
en la poética figura de maestro y aprendiz.

Miguel Angel Arcel