Reflexión de fortaleza – Pepitas de oro
Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana
es una disposición de la mente
y no una condición de las circunstancias.
John Locke

Pepitas de oro
Mira sólo a los animales, los pájaros,
nadie está preocupado,
nadie está triste ni frustrado.
No ves un búfalo con ataques de ira.
Está perfectamente a gusto masticando el pasto,
igual que todos los días…
¡Parece casi un iluminado!
No tiene tensiones,
está en una tremenda armonía con la naturaleza,
consigo mismo y con todo tal como es.
Los búfalos no hacen partidos
para revolucionar el mundo;
para convertir a los búfalos en súper búfalos;
para hacer a los búfalos religiosos y virtuosos.
Ningún animal está interesado en las ideas humanas.
Y todos ellos deben estar riendo.
¿Qué es lo que te ha sucedido?
¿Por qué no puedes ser simplemente tú mismo cómo eres?
¿Cuál es la necesidad de ser otro?
Así es que lo primero es
la aceptación de ti mismo.
En lugar de juzgarte,
empieza a celebrarte con todas tus imperfecciones,
tus fragilidades, errores, fallas.
No te pidas ser perfecto.
Eso es simplemente pedir lo imposible
que te hará sentir frustrado.
Después de todo, eres un ser humano.
Osho
Reflexión de fortaleza – Valor
La semilla no puede saber qué va a suceder,
la semilla nunca ha conocido la flor.
Y la semilla no puede siquiera creer que tiene el potencial
de convertirse en una hermosa flor.
El camino es largo, y siempre es más seguro no recorrer
ese camino porque el trayecto es desconocido,
nada está garantizado.
Nada puede ser garantizado.

Mil y uno son los riesgos del camino, son muchos los escollos
y la semilla está segura, escondida dentro de una dura coraza.
Pero la semilla lo intenta, hace un esfuerzo,
tira la dura concha que es su propia seguridad
y comienza a moverse.
Inmediatamente la lucha comienza: la lucha con la tierra,
con las piedras, con las rocas.
Y la semilla era muy dura y el brote será muy, muy suave
y los peligros serán muchos.
No había peligro para la semilla, la semilla podía haber
sobrevivido por milenios, pero para el brote
los peligros son muchos.
Pero el retoño emprende hacia lo desconocido, hacia el sol,
hacia la fuente de luz, sin saber dónde, sin saber por qué.
Enorme es la cruz que ha de cargarse, pero la semilla posee
un sueño y la semilla se mueve.
El mismo camino es para el hombre. Es arduo.
Mucho valor se necesitará.
Cuando nos enfrentamos a una situación muy dificil,
tenemos que elegir:
Podemos ya sea tener resentimientos y tratar de encontrar algo
o a alguien a quien culpar de las dificultades,
o podemos encarar el reto y crecer.
La flor nos muestra el camino, cómo su pasión por la vida
la guía fuera de la oscuridad y hacia la luz.
No tiene caso pelear en contra de los retos de la vida,
o tratar de evitarlos o negarlos.
Ellos están ahí, y si la semilla va a convertirse en flor,
tenemos que atravesarlos.
Ten el suficiente valor para convertirte
en la flor que has de ser.
Osho
Reflexión de vida – Éxito
El secreto está en que en tus triunfos estén incluidos tus sueños, de que tus logros no hieran a tus semejantes.
Observa las olas en el océano.
Cuanto más alta suba la ola,
más profunda es la caída que sigue.
En un momento dado eres la ola:
al momento siguiente eres el vacío que le sigue.

Disfruta de ambos;
no te hagas adicto a ninguno de los dos.
No digas:
“Me gustaría estar siempre en la cumbre”:
No es posible.
Mira simplemente los hechos: No es posible.
Nunca ha ocurrido y nunca sucederá.
Simplemente es imposible,
no está en la naturaleza de las cosas.
¿Entonces, qué hacer?
Disfruta de las cumbres mientras duren y,
luego, disfruta de los valles cuando vengan.
¿Qué hay de malo en los valles?
¿Qué hay de malo en estar abajo?
Es una relajación.
Una cumbre es una excitación y nadie puede existir
constantemente en una excitación.
Osho
La ayuda invisible
Hagas lo que hagas vas a necesitar mucha ayuda, visible
y no visible. A veces puedes no ser consciente,
pero muchas corrientes de ayuda están a tu alrededor,
ayudándote; muchas fuentes de ayuda están vertiéndose sobre ti.
Te tornarás consciente tan solo en el final, cuando hayas llegado.
Entonces vas a ver que debes agradecer a todo el universo.
Tan solo piensa que si Buda, no hubiera estado allí,
si no hubiese existido, si Jesús no hubiera estado allí,
si no hubiese existido, si los Upanishads nunca hubiesen sido escritos,
si Lao Tzu no hubiese aceptado escribir el Tao Te Ching,
si no hubiese habido Biblia, ni el Corán, ni los Vedas,
¿dónde habrías estado? Habrías estado tan sólo en los árboles,
hubieras sido tan sólo un mono.

Todo el universo te ha ayudado a crecer,
por fuentes conocidas y desconocidas.
Tú puedes no ser consciente pero las vibraciones
son invisibles en la atmósfera.
Una vez que Jesùs, Buda y tantos maestros iluminados existen,
la conciencia humana no puede ser nunca la misma otra vez.
Es posible olvidarse de ellos por completo, ni siquiera saber sus nombres
-ya que muchos Maestros han existido y no sabemos sus nombres,
pues nunca fueron registrados- pero están ahí,
las fuentes invisibles para ayudarte.
Y cuando hayas llegado a tu totalidad,
entonces te darás cuenta de que miles y miles
de manos te han estado ayudando.
Es por eso que los hindúes representan a Dios con mil manos.
Y somos un problema que dos manos no pueden arreglar
-incluso miles no son de mucha ayuda. Con la gracia de las Escrituras,
con la gracia del maestro, el gurú, con la gracia de todos los sabios,
vas a conseguirlo. En una segunda etapa habrá de convertirse
en una semilla muy dentro de ti- el agradecimiento a El Todo y a todos.
Incluso aquellos que se equivocaron contigo también te han ayudado.
La gratitud en la segunda etapa te ayudará mucho.
Y si tú estás consciente, totalmente alerta a esa gratitud,
luego, más ayuda va estar disponible.
Cuando más sientas la gracia y te sientas agradecido,
más gracia se volverá disponible para ti.
Osho
Reflexión de amor – Almas gemelas
Los amantes
Estas tres cosas se tienen que recordar:
El amor más menudo, pequeño se llama sexo;
es físico… y la forma más refinada del amor es la compasión.
El no está por debajo del amor;
la compasión está por encima del amor.
El amor se encuentra justamente en medio.

Hay poca gente que sabe lo que es el amor.
El 99% de la gente piensa que la sexualidad es amor. No lo es.
La sexualidad es muy animal, tiene ciertamente el potencial
de convertirse en amor, pero no es un amor realmente,
sólo una potencia.
Si te vuelves atento y consciente, meditativo,
entonces el no puede transformarse en amor.
Y si tu estado meditativo se vuelve total, absoluto,
el amor puede transformarse en compasión.
El no es la semilla, el amor es la flor, la compasión es la fragancia.
Cuando tu amor no es únicamente deseo por el otro,
cuando tu amor no es únicamente una necesidad,
cuando tu amor es un compartir, cuando tu amor
no es el de un mendigo sino el de un emperador,
cuando tu amor no pide nada a cambio sino
que está dispuesto a dar, a dar por el simple gozo de dar,
entonces añádele meditación y se liberará una fragancia pura.
Esto es compasión; la compasión es el fenómeno más elevado.
Lo que llamamos amor es realmente un espectro completo
de relaciones abarcando desde la tierra al cielo.
En el nivel más terreno, el amor es atracción sexual.
Muchos de nosotros nos quedamos estancados aquí,
porque nuestros condicionamientos han oprimido
nuestra sexualidad con todo tipo de expectativas y represiones.
Actualmente, el mayor problema con el amor sexual
es que nunca termina. Únicamente si podemos aceptar
este hecho podemos disfrutarlo por lo que es;
darle la bienvenida cuando ocurre
y decirle adiós cuando ya no está.
Entonces, a medida que maduramos, podemos empezar
a experimentar el amor que está más allá de la sexualidad
y que rinde honor a la individualidad única del otro.
Empezamos a entender que nuestra pareja
a menudo funciona como un espejo,
reflejando aspectos desconocidos de nuestro ser más profundo
y dándonos apoyo para que nos volvamos un todo.
Este amor está basado en la libertad, no en la expectación
o en la necesidad. Sus alas nos llevan cada vez
más y más alto hacia el amor universal
que lo experimenta todo como una unidad.
Osho


