Poema de Juan Carlos Valero
Muchas gracias
Con un simple gracias es como yo agradezco,
los cortos, los largos y todos los momentos,
compartimos minutos, no sé si los merezco,
pero fueron regalos adornados con tiempo.
Gracias por dedicarme tus preciados minutos,
por contar tus secretos, anhelos y silencios,
tus sueños, tus amores, por mostrarme tu afecto,
por mi te has preocupado y yo te lo agradezco.

Escuchaste mis penas, mis problemas, mis miedos,
regalaste palabras y muy buenos consejos,
yo te hablé de mis lágrimas y mis preocupaciones,
tú me hiciste reír aunque estabas muy lejos.
Con un simple gracias, palabra muy hermosa,
es como dos amigos la hacen maravillosa,
porque siempre has estado si te he necesitado,
eres tú la persona en quien más he confiado.
Transformaste mis noches, las convertiste en días
y sigo agradeciendo por entrar en mi vida,
has sido mi ilusión, mi bella compañía,
el que me hizo sentir y olvidar mis heridas.
Hoy deseo confesarte el cariño que te tengo
y quiero dar las gracias por traer tu alegría,
me abriste el corazón, me trajiste tu aliento,
mataste mi tristeza y mi melancolía.
Con un simple gracias puedo decirte tanto,
por estar a mi lado cuando más me hacías falta,
por traer las sirenas con su agradable canto
y saberme animar y eliminar mi llanto.
Has sido y serás el agua de mi fuente
que calmaba mi sed cuando estaba sedienta,
te cruzaste en mi camino, ocurrió de repente,
cambiaste mi tristeza por mi alma contenta.
Navegaba en tormentas, me encontraba perdida,
y hoy mi gratitud es por traer la bonanza,
con tu inmensa ternura encontré mi salida,
por aquellos abrazos y recibir tu enseñanza.
Con un simple gracias te expreso mi regalo,
es más que una palabra, eterno sentimiento,
porque tú me sacaste de mis momentos malos
y me hiciste feliz con tu descubrimiento.
Gracias por ser quien eres, te pido que no cambies
y sigas ayudando a quien lo necesite,
tú brindas con amor en copas de amistad,
yo seguiré brindando si tú me lo permites.
Quiero llevarte siempre en mi fiel pensamiento
y tu corazón grande siempre estará creciendo,
por todo manifiesto este agradecimiento
y aunque pasen cien años te seguiré queriendo
Juan Antonio Valero
Para mis amigos
Plasmaré en mis pensamientos,
los instantes compartidos,
y seguiré a través del tiempo,
recordando estos momentos.
La sonrisa contagiosa,
el comentario divertido,
aquel mensaje bullicioso,
dirigido a los amigos.
No sentimos el cansancio,
ni el desvelo cotidiano,
nos ayudas dulcemente,
a borrar los pesimismos.
Como un ángel protector,
nos cobijas bajo tus alas,
y eres nuestra compañía,
sin las poses de los egoísmos.
Te regocijas de nuestra dicha,
nos otorgas tu beneplácito,
te tomas tu tiempo y nos entregas,
un detalle inolvidable.
Compartes pacientemente,
tus comentarios alegres,
logrando que en nuestro room
se te recuerde gratamente…
Por tantos momentos lindos,
y también por tu bondad,
te llevo siempre conmigo,
como un tesoro invaluable.
Gracias Nieve
Pasando dulcemente por tu vida
Déjame caminar dulcemente por tu vida
sin que mi presencia disturbe tu andar.
Déjame aliviar tu mente cansada
como si conociera cada uno de tus pensamientos.
Déjame que te abrace para darte mi consuelo
sin que esto te quite tus propias fuerzas para continuar.
Déjame enseñarte la belleza de este mundo
asi compartimos la alegría de conocerlo juntos.
Déjame ser el viento que lleve el espíritu a tu morada
sin que mi presencia perturbe el mensaje que necesitas escuchar.
Déjame estar allí contigo para darte mis fuerzas
porque se como ayudarte a alcanzar los sueños que tanto anhelas.
Déjame ser el agua dulce que bebes
porque se como apagar tu sed.
Déjame estar en tu mente
sin que esto disturbe la paz de tus pensamientos.
Déjame ser las flores que crecen libremente en tu jardín
para rodearte de dulces fragancias y de néctar.
Déjame ser la quietud de tu mundo al anochecer
porque comprendo tu necesidad de encontrar la calma.
Déjame estar alli
para escuchar las palabras que salen de tus labios
sin malinterpretar lo que tu corazón me desea decir.
Déjame ser la sonrisa en tu mundo
porque comprendo tu necesidad de sonreir.
Déjame estar alli
cuando descubras la belleza del mundo
porque se que necesitas compartirlo
con un alma parecida a la tuya.
Déjame ser tu inspiración
sin que esto te lleve a dejar de ser quien eres.
Déjame pasar dulcemente por tu corazón
porque soy la única que te puede dar tanto amor.
Déjame ser las palabras de las canciones de amor
porque se que necesitas cantar con tu corazón.
Déjame estar alli, en la soledad de la noche
y jamás te sentirás solo.
Déjame ser incondicional contigo
porque se que amas la libertad de espíritu.
Déjame ser quien comparta tus verdades
sin temor a tu honestidad.
Déjame ser aquella con quien compartas tu amor
sin negarte el derecho a darme lo que necesitar dar.
En otras palabras….
Déjame pasar dulcemente por tu vida.
Día del Amigo
A mis Amigos les adeudo la ternura
y las palabras de aliento y el abrazo;
el compartir con todos ellos la factura
que nos presenta la vida, paso a paso.
A mis Amigos les adeudo la paciencia
de tolerarme las espinas más agudas;
los arrebatos del humor, la negligencia,
las vanidades, los temores y las dudas.
Un barco frágil de papel,
parece a veces la Amistad
pero jamás puede con él
la más violenta tempestad.
Porque ese barco de papel,
tiene aferrado a su timón
por capitán y timonel:
un corazón.
A mis Amigos les adeudo algún enfado
que perturbara alguna vez nuestra armonía.
Sabemos todos que no puede ser pecado
el discutir alguna vez por la Talía.
A mis Amigos legaré cuando me muera
mi devoción en un acorde de guitarra
y entre los versos olvidados de un poema
mi pobre alma incorregible de cigarra.
Un barco frágil de papel,
parece a veces la amistad
pero jamás puede con él
la más violenta tempestad.
Porque ese barco de papel,
tiene aferrado a su timón
por capitán y timonel:
Amigo mío si esta copla como el viento,
adonde quieras escucharla te reclama,
serás plural, porque lo exige el sentimiento
cuando se lleva a los Amigos en el Alma.
Autor: Alberto Cortez


