Poemas, relatos y cuentos

Poema sobre caridad

Caridad no es tan solo la moneda
que cae en mano que pide suplicante,
caridad es tal vez una palabra
o un silencio elocuente.

Es un gesto, un beso, una mirada
una flor desprendida de mano perfumada
que estrecha dulcemente la diestra
del doliente, que su tristeza arrastra.

Caridad es bálsamo que llega
cicatrizando heridas
de un alma lacerada
de un alma que azota la desgacia.
Caridad es también la frase amable
que estimula y alienta al descreído,
la mano que se estrecha al desdichado
la mano que se tiende al ser caído.

Rosa Fuente

Poema de fortaleza – ¿Y si cambiase yo?

¿Y si cambiase yo…? ¿Y si fuese distinto
el modo en que contemplo las cosas que hay aquí…?
¿Y si hiciera a un costado mi propio laberinto,
y me desprogramara de lo que llevo en mí…?

¿Y si resulta cierto que fabrico mi mundo…?
¿Y si soy el que plasma mi propia realidad,
cuál hábil artesano, que segundo a segundo,
modela su desdicha…y su felicidad…?

¿Y si a lo que me pasa, tan sólo lo imagino…?
¿Y si yo soy el preso…y a la vez la prisión…?
¿Y si acaso las piedras que encuentro en mi camino
son nada más que el fruto de mi propia visión…?

¿Y si a quienes detesto, los viese diferente,
como actores de paso cumpliendo con un rol…?
¿Y si es que sus “defectos” sólo están en mi mente,
espejismos que invento mientras voy bajo el sol…?

¿Y si andando mi senda, jamás he comprendido
que siempre he sido un mago -chapucero…o genial-,
y que soy el que crea todo lo que he vivido…,
porque la vida es sólo un estado mental…?

¿Y si fuese a la vez, en mi propia película,
actor y cameraman, guionista y director…?
¿Y si es que está en mis manos producirla ridícula…,
o filmar la más bella película de amor…?

(Cuando lo de “allí afuera” te resulte tedioso…,
cuando no halles razones a lo que te pasó…,
cuando vivir, amigo, se te vuelva penoso…,
pregúntate a ti mismo: “¿y si cambiase yo?”.)

Jorge Oyhanarte

Poema de fortaleza – Eres joven

Eres Joven

Las huellas de la vejez se marcan en el
estado metal…

Si le pones esperanza al paso del tiempo,
le pones color al cielo de tu ventana…
le pones sueños a los nietos…
temple a las emociones…
amor a la convivencia…
Y sabor a la amistad…

¡Eres joven!

Si tienes el pensamiento de filósofo,
la voluntad de roca…
la mentalidad de sabio…
la maniobra de timonel…
Y la voz alerta…

¡Eres joven!

Si usas la mente en cosas placenteras
y positivas…
Si usas el cuerpo en actividades calmadas y
reconfortantes…
Si usas tu corazón en latidos de amor…
Si crees en ti… En la vida… Y en Dios

Eres joven!

Si siempre tienes una flor que recoger…
Un algo que dejar…
Una velita que encender…
Una ventana que abrir…
Un pájaro que cante…
Un asombro en los ojos…
Una sonrisa en los labios…
Y un niño en el corazón…

¡Eres joven!

Mientras te retoñe el deseo
Te alumbre la ilusión…
Te tiemble alguna cuerda…
Te nazca algún reto…
Te caliente alguna lágrima…
Te descanse alguna oración…
Te ilumine algún recuerdo
Te seduzca alguna estrella…
Y sepas respirar la vida para enaltecerla…

¡Eres joven!

Zenaida Bacardí de Argamasilla

Poema de fortaleza – Obsequia

Obserquia

Obsequia a los demás el brillo de tus ojos…
ese precioso brillo que proviene de tu alma;
no lo ocultes detrás de una falsa modestia,
puede que alguien precise esa dulce mirada.

Obsequia a los demás una hermosa palabra;
quizás de esa manera, hoy alegres una vida….
nunca se sabe cuando, podrás tú necesitarla
y en ese caso alguien se acercará a decírtela.

Obsequia a los demás una tibia caricia,
un abrazo o tan sólo, una mano extendida…
puede que seas el bálsamo, que el otro necesita;
que alivie su dolor o cure alguna herida.

Obsequia a los demás tu corazón abierto,
tus oídos atentos y toda tu comprensión;
puede que un día tú, necesites lo mismo
y alguien estará dispuesto allí, con todo su amor.

No sé si eres consciente, que todos somos “Uno”;
que es algo momentáneo esto de estar separados;
por eso todo el bien que hagas a los otros,
de una u otra forma….cuando menos lo esperes…
te estará regresando.

Graciela del Carmen Basso

Poema de fortaleza – Canto a mí mismo

Canto a mí mismo

Y yo he dicho que el alma no vale más que el cuerpo,
y que el cuerpo no vale más que el alma,
y que nada, ni Dios, es mas grande para uno que uno mismo.
Y aquel que camina una sola legua sin amor,
camina amortajado hacia su propio funeral.
Tu y yo, sin un céntimo, podemos comprar el pico
más alto de la sierra;
y el fulgor de una pupila
y un guisante en su vaina
humillan toda la sabiduría del mundo.

whitman

No hay otro oficio ni empleo que aquel que enseña
al mozo a ser un héroe.
Y por blando que sea un objeto, puede ser un día
el eje en que descanse la rueda del universo.
Y digo a todos los hombres y mujeres:
Serenad vuestro espíritu frente a los universos infinitos.
Y digo también: no os preocupéis de Dios.
A mi, que todo me preocupa, no me preocupa Dios.
No me preocupa ni Dios ni la muerte.
Yo oigo y veo a Dios en todas las cosas,
pero no lo comprendo.
Como no comprendo que haya nada en el mundo
más admirable que yo.
¿Porqué voy a empeñarme en que Dios sea otra cosa
mejor que este día?
En cada hora hay algo de Dios
y en cada minuto también.
En el rostro de las mujeres
y en el rostro de los hombres está Dios.
Y en mi propio rostro lo veo también cuando me miro al espejo.
Encuentro cartas de Dios en la calle,
cartas firmadas con su nombre
y no las recojo porque sé que en cualquier sitio
encontraré otras semejantes.
Miles y miles me saldrán al paso, puntuales,
por donde quiera que camine.

Walt Withman