Relexión de vida: Tranquilidad
Tranquilidad
Haz todo lo posible para que, ante cualquier situación,
tu primera respuesta sea tranquila y serena y a partir de allí,
poder delinear un curso de acción efectivo y positivo.
Al enfrentar incompetencias, enojos, hostilidad, frustración,
odio o confusión, responde pacíficamente.
Ponte a ti mismo en una posición tal,
que puedas hacer que las cosas avancen con fuerza y positivamente.
Haz que tu punto de partida sea la paz,
porque desde ese lugar puedes alcanzar verdaderos progresos.

No permitas que los problemas te condicionen,
aún cuando parezcan estar rodeándote,
cercándote y aumentando a cada instante.
Dentro de ti siempre hay un lugar para estar en paz
y cuando lo encuentras, lo irradias con fuerza hacia el exterior.
Responder con actitud pacífica no quiere decir
que tengas que permitir que los demás te dañen
o se aprovechen de ti.
Significa que tú te mantengas comprometido
con ser y hacer lo correcto,
y alejado de sentirte abrumado
por cualquier cosa que haya podido salir mal.
Una respuesta pacífica no es débil ni ingenua sino firme,
confiada, enérgica y efectiva.
Permite que una parte de ti se mantenga en paz
no importa lo que pase,
y el resto de ti así como aquellos que te rodean
y las situaciones en las cuales estén involucrados,
se beneficiarán enormemente.
Ralph Marston
Reflexión de vida – Situaciones Negativas
Tú te dedicas a convertirte en aquello que más practicas.
Cada momento vale por sí mismo
pero es también una manera de entrenarse
para los momentos por venir.
Practica la amargura y estarás cada vez más amargado,
o practica el afecto y serás cada vez más cariñoso.
Practica la paciencia, la concentración, la compasión y el compromiso,
y estas cosas se convertirán en aspectos fuertes y valiosos de tu vida.
Los hábitos negativos que desarrollas
son destructivos no sólo en el presente.

Te colocan además en un rumbo tal que te hará sentir cada vez más
desilusionado respecto del camino que tome tu vida.
Así que en lugar de practicar experimentar desengaño y desesperanza,
decide practicar sentir realización y alegría.
En cada oportunidad,
reemplaza los patrones de pensamiento negativos
y las acciones destructivas por sus contrapartes
positivas y constructivas.
Dale a la vida lo mejor de ti en el presente.
No sólo disfrutarás la inmediata recompensa
de encontrar un foco positivo para tu vida;
te estarás preparando también para construir un futuro aún mejor.


