Antes que amanezca…
Antes de que amanezca, el alma mía esta ya dispuesta a luchar.
Dejaré en la obscuridad mi cobardía,
porque ya el nuevo día va a empezar.
Me voy a superar, ese es mi empeño, mil veces me lo voy a repetir,
hoy se harán realidad todos mis sueños, mis enormes deseos de vivir.

Me asomaré al balcón y en el viento escribiré mi nombre sin cesar
y me diré con fe: ¡Estoy contento, este día tengo que triunfar!.
Y al sentir lo infinito de mi esencia, absorto pensaré:
Gracias Señor, Gracias por haberme regalado la existencia,
por darme la aventura de tu amor.
Que bello es el mundo que nos diste, que sublime tu gran misericordia,
te prometo que hoy no estaré triste, ni buscaré motivos de discordia,
y al contemplar el paisaje luminoso ante el mudo esplendor
de la creación, ¡todo mi ser se llenará de gozo!,
e inundaré de paz mi corazón.
Hoy voy a perdonar al que me ofenda, igual como lo dice tú oración,
hoy voy a ayudar a aquél que pretenda pedirme perdón
y en su amargura algún favor.
Hoy voy a tratar de ser distinto, con un nuevo vigor,
un nuevo anhelo haré triunfar la piedad sobre el instinto,
para subir un peldaño hacia el cielo….Hacia a Ti Señor.
Antes de amanecer, estoy dispuesto a enfrentarme a la vida con valor,
aceptare gustoso el dulce reto de:
¡Cada día voy a ser mejor!.
Víctor Manuel Otero González
Reflexión – Lo importante
Lo importante no es la medida…
es la perfección… la disponibilidad…
el amor.
Puede ser sólo un esquema…
un trazo…un color…
pero necesario para pintar un cuadro.
Puede ser una espiga, una masa, una levadura…
pero necesaria para fabricar hostias.
Puede ser abono… cáscara… semilla…
pero al fin necesaria para llegar al fruto.

No importa entrar al mar…
como una pizca de sal.
Entrar al mundo…
como un grano de trigo.
Entrar a la oración…
como un pajarito indefenso.
Entrar al río…
como afluente…
a la lluvia como gota…
a la playa como arena…
a la maquinaria como tuerca…
Lo importante es
que estamos funcionando…
estamos vivos…
estamos palpitando en el mundo…
y formando parte de un “Todo”
Estamos creados por Dios….
y llenando el huequito que nos tiene asignado.
Estamos conforme con ser…
lo que El quiere que seamos.
¡Ya tenemos con eso…el motivo de vivir!
Zenaida Bacardí de Argamasilla
Oración – Que no me duerma señor!
Así, cuando llegues y llames a mi puerta,
encuentres mi mente despierta,
mi corazón inclinado totalmente a Ti,
mis pies sin haberse desviado de tu camino,
y, mis manos, ¡ay mis manos!
volcadas de lleno con las piedras de tu Reino.
Sí, Señor; que no me duerma y que,
en la noche de mi vida, mantenga
encendida la lámpara de mi fe.

Abierta, sin temor alguno,
la ventana de mi esperanza.
Confiada, sin ninguna fisura,
la grandeza de mi alma.
Que no me duerma, Señor
¡Son tantos los que desean verme adormecido!
¡Son tantos los que insinúan que no vendrás!
¡Son tantos los que se cansaron de esperar!
Ayúdame, mi Señor, a ser persona con esperanza,
a esperar, con la ilusión de un niño,
el destello de la estrella de un eterno mañana,
la noche mágica y santa de una Navidad luminosa,
el misterio, que sin comprenderlo,
asombrará totalmente a mis ojos
al ver tu humanidad y divinidad juntas.
Que no me duerma, Señor
Y que, cuando mañana despierte,
siga mirando, por el balcón, hacia el horizonte,
sabiendo que, tarde o temprano, llegarás,
porque, pronto o tardíamente,
cumplirás lo que has prometido:
¡que vendrás!
Amén.
P. Javier Leoz
Un corazón que arde…
Un corazón lleno de alegría es resultado
de un corazón que arde de amor.
La alegría no es solo cuestión de temperamento,
siempre resulta difícil conservar la alegría,
motivo mayor para tratar de adquirirla
y de hacerla crecer en nuestros corazones.

La alegría es oración; la alegría es fuerza;
la alegría es amor. Da más quien da con alegría.
A los niños y a los pobres, a todos los que sufren
y están solos, bríndales siempre una sonrisa alegre;
no solo les brindes tus cuidados sino también tu corazón.
Tal vez no podamos dar mucho, pero siempre podemos brindar
la alegría que brota de un corazón lleno de amor.
Si tienes dificultades en tu trabajo y si las aceptas
con alegría, con una gran sonrisa, en este caso,
como en muchas otras cosas, verás que tu bien si funciona.
Además, la mejor manera de mostrar tu gratitud
está en aceptar todo con alegría.
Si tienes alegría, esta brillará en tus ojos y en tu aspecto,
en tu conversación y en tu contento.
No podrás ocultarla por que la alegría se desborda.
La alegría es muy contagiosa.
Trata, por tanto, de estar siempre desbordando
de alegría donde quiera que vayas.
La alegría, ha sido dada al hombre para que se regocije
en Dios por la esperanza del bien eterno
y de todos los beneficios que recibe de Dios.
Por tanto, sabrá como regocijarse ante la prosperidad
de su vecino, como sentirse descontento ante las cosas huecas.
La alegría debe ser uno de los pivotes de nuestra existencia.
es el distintivo de una personalidad generosa. en ocasiones,
también es el manto que cubre una vida de sacrificio
y entrega propia. La persona que tiene este don
muchas veces alcanza cimas elevadas.
El o ella es como el sol en una comunidad.
Deberíamos preguntarnos:
“¿En verdad he experimentado la alegría de amar?”
el amor verdadero es un amor que nos produce dolor,
más que lastima y, sin embargo, nos produce alegría.
Por ello debemos orar y pedir valor para amar.
¡Que Dios te devuelva en amor todo el amor que hayas dado
y toda la alegría y la paz que hayas sembrado a tu alrededor,
en todo el mundo!
Madre Teresa de Calcuta
En momentos de crisis
Gracias María Inés por este texto tan gratificante.
Serena tu corazón inquieto y
sigue adelante
Si erraste, existen recursos para
La rectificación.
Si otros están engañados, algún día
Llegarán a la verdad.

Si determinados compañeros no
te han podido comprender, la vida,
en nombre de Dios, te acercará a otros
que te entenderán.
Bendice a quienes te abandonaron en
el camino, puesto que no todos
están capacitados para cumplir varias Tareas consecutivas.
Agradece a los que te amparan y
auxilia a quienes posean menos
recursos que los tuyos.
Trabaja para el bien, donde
estuvieras y como
Estuvieras.
No esperes ser un santo para servir porque aun somos criaturas
humanas con los defectos inherentes
a nuestra condición y, por tal
motivo, Dios no nos confía ningún
tipo de trabajo propio
de los ángeles.
No admitas el que pueda evolucionar
sin problemas o que consigas
perfeccionarte sin
Sacrificios.
Nunca dudes del poder de progresar
y mejorarte a costa del
Propio esfuerzo.
Consérvate alegre sin intermitencias.
Convéncete de que el desánimo no
Presta ayuda a nadie.
Si alguien te ofendió, olvida.
Reflexiona cuantas veces hemos
herido a alguien, sin la más mínima
Intención, y cubre el mal con el bien.
Si oyeras referencias despreciativas
acerca de una persona, medita
en las buenas acciones que ella habrá
practicado o en las buenas
obras que habrá deseado realizar sin
que eso le haya sido posible.
Ante cualquier dificultad, déjate llevar
por la esperanza, porque
Dios todo lo está modificando
para mejor.
Persevera en el trabajo que la vida
te ofreció para ejecutar.


