Poemas, relatos y cuentos

Un corazón que arde…

Un corazón lleno de alegría es resultado
de un corazón que arde de amor.
La alegría no es solo cuestión de temperamento,
siempre resulta difícil conservar la alegría,
motivo mayor para tratar de adquirirla
y de hacerla crecer en nuestros corazones.

La alegría es oración; la alegría es fuerza;
la alegría es amor. Da más quien da con alegría.
A los niños y a los pobres, a todos los que sufren
y están solos, bríndales siempre una sonrisa alegre;
no solo les brindes tus cuidados sino también tu corazón.
Tal vez no podamos dar mucho, pero siempre podemos brindar
la alegría que brota de un corazón lleno de amor.
Si tienes dificultades en tu trabajo y si las aceptas
con alegría, con una gran sonrisa, en este caso,
como en muchas otras cosas, verás que tu bien si funciona.
Además, la mejor manera de mostrar tu gratitud
está en aceptar todo con alegría.
Si tienes alegría, esta brillará en tus ojos y en tu aspecto,
en tu conversación y en tu contento.
No podrás ocultarla por que la alegría se desborda.
La alegría es muy contagiosa.
Trata, por tanto, de estar siempre desbordando
de alegría donde quiera que vayas.
La alegría, ha sido dada al hombre para que se regocije
en Dios por la esperanza del bien eterno
y de todos los beneficios que recibe de Dios.
Por tanto, sabrá como regocijarse ante la prosperidad
de su vecino, como sentirse descontento ante las cosas huecas.
La alegría debe ser uno de los pivotes de nuestra existencia.
es el distintivo de una personalidad generosa. en ocasiones,
también es el manto que cubre una vida de sacrificio
y entrega propia. La persona que tiene este don
muchas veces alcanza cimas elevadas.
El o ella es como el sol en una comunidad.
Deberíamos preguntarnos:
“¿En verdad he experimentado la alegría de amar?”
el amor verdadero es un amor que nos produce dolor,
más que lastima y, sin embargo, nos produce alegría.
Por ello debemos orar y pedir valor para amar.
¡Que Dios te devuelva en amor todo el amor que hayas dado
y toda la alegría y la paz que hayas sembrado a tu alrededor,
en todo el mundo!
Madre Teresa de Calcuta

En momentos de crisis

Gracias María Inés por este texto tan gratificante.

Serena tu corazón inquieto y
sigue adelante
Si erraste, existen recursos para
La rectificación.
Si otros están engañados, algún día
Llegarán a la verdad.

Si determinados compañeros no
te han podido comprender, la vida,
en nombre de Dios, te acercará a otros
que te entenderán.
Bendice a quienes te abandonaron en
el camino, puesto que no todos
están capacitados para cumplir varias Tareas consecutivas.
Agradece a los que te amparan y
auxilia a quienes posean menos
recursos que los tuyos.
Trabaja para el bien, donde
estuvieras y como
Estuvieras.
No esperes ser un santo para servir porque aun somos criaturas
humanas con los defectos inherentes
a nuestra condición y, por tal
motivo, Dios no nos confía ningún
tipo de trabajo propio
de los ángeles.
No admitas el que pueda evolucionar
sin problemas o que consigas
perfeccionarte sin
Sacrificios.
Nunca dudes del poder de progresar
y mejorarte a costa del
Propio esfuerzo.
Consérvate alegre sin intermitencias.
Convéncete de que el desánimo no
Presta ayuda a nadie.
Si alguien te ofendió, olvida.
Reflexiona cuantas veces hemos
herido a alguien, sin la más mínima
Intención, y cubre el mal con el bien.
Si oyeras referencias despreciativas
acerca de una persona, medita
en las buenas acciones que ella habrá
practicado o en las buenas
obras que habrá deseado realizar sin
que eso le haya sido posible.
Ante cualquier dificultad, déjate llevar
por la esperanza, porque
Dios todo lo está modificando
para mejor.
Persevera en el trabajo que la vida
te ofreció para ejecutar.

Ten fe…

La fe comienza por creer desde el fondo de tu corazón
que lo bueno es posible.
Es saber desde el fondo de tu corazón
que lo bueno puede imponerse a lo malo;
que el sol vuelve a brillar después de una tormenta
La fe es apacible y reconfortante;

viene desde adentro desde el lugar
donde nadie puede invadir tus sueños intimos.
La fe no es algo que se pueda exigir u ordenar;
es un compromiso con una creencia.
La fe es creer en algo que no puedes ver ni oír,
algo que está muy dentro, que sólo tú comprendes y controlas.
Fe es confiar en ti mismo, al punto de saber que,
sea cual sea el resultado de las cosas,
siempre sabrás sacarles el máximo provecho.

Beth Fagan Quinn

Abismo

Una interesante reflexión de fe, para leer en tiempos difíciles.

Cuando el espíritu se siente infinitamente triste,
se abre el cielo y su luz radiante
te ilumina nuevamente el alma.

Cuando el espíritu se halla profundamente sumergido,
busca una piedra para apoyar los pies
y subir otra vez hasta la superficie.

Cuando el espíritu esta totalmente
perdido en el océano revuelto
por la inmensidad de las olas,
se presenta una tabla de salvación donde sujetarse,
evitar el naufragio y volver a la orilla.

Cuando el espíritu esta completamente cansado,
sin aliento, al borde del abismo,
del cielo baja la cuerda para levantarlo.

Cuando el espíritu esta a punto
de morir de dolor, destrozado
por las calumnias inhumanas,
por los hierros del monstruo,
surge en tu interior el sol de luz
que te levanta alegre y vencedor
a las esferas del espíritu.

No te desanimes, pues por hondo que sea
el abismo donde creas encontrarte,
es en el punto más bajo de la humanidad
donde mejor se oye la voz de Dios.

Reflexión de fe – El amor

Me llamo Amor
¡Soy el remedio para todos los males que atormenten tu espíritu!…

Cuando, las horas de desaliento
te invadan el alma,
y las lágrimas afloren en tus ojos,
Búscame:

YO SOY AQUEL que sabe consolarte
y pronto se detienen tus lágrimas.

Cuando desaparezca tu ánimo
para luchar en las dificultades de la vida,
o sientas que estas pronto a desfallecer,
Llámame:

YO SOY LA FUERZA capaz de remover
las piedras de tu camino y sobreponerte
a las adversidades del mundo.

Cuando, sin clemencia te encontraras,
de suerte que no hallaras donde reclinar tu cabeza,
Corre junto a mi:

YO SOY EL REFUGIO, en cuyo seno encontrarás
guarida para tu cuerpo,
y tranquilidad para tu espíritu.

Cuando te falte la calma,
en momentos de gran aflicción,
y te consideres incapaz de conservar
la serenidad de espíritu,
Invócame:

YO SOY LA PACIENCIA que te ayudará a vencer
las dificultades más dolorosas
y triunfar en las situaciones más difíciles.

Cuando te debatas en los misterios de la vida
y tengas el alma golpeada por los obstáculos del camino,
Grita por mi:

YO SOY EL BALSAMO que cicatrizará tus heridas
y aliviara tus padecimientos.

Cuando el mundo sólo te haga falsas promesas
y creas que ya nadie puede inspirarte confianza,
Ven a mi:

YO SOY LA SINCERIDAD, que sabe corresponder
a la franqueza de tus actitudes
y a la nobleza de tus ideas.

Cuando la tristeza o la melancolía
intenten albergarse en tu corazón,
Clama por mi:

YO SOY LA ALEGRIA que te infunde un to nuevo
y te hará conocer los encantos de tu mundo interior.

Cuando, uno a uno, se destruyan
tus ideales más bellos y te sientas desesperado,
Apela a mi:

YO SOY LA ESPERANZA que te robustece la Fe.

Cuando la impiedad te revele las faltas
y la dureza del corazón humano,
Aclámame:

YO SOY EL PERDÓN, que te levanta el ánimo
y promueve la rehabilitación de tu alma.

Cuando dudes de todo,
hasta de tus propias convicciones,
y el escepticismo te aborde el alma,
Recurre a mi:

YO SOY LA FE que te inunda de luz
y de entendimiento para que alcances la
FELICIDAD.

Cuando ya nadie te tienda una mano
tierna y sincera y te desilusiones
de los sentimientos de tus semejantes,
Aproximate a mi:

YO SOY LA RENUNCIA que te enseñará a entender
la ingratitud de los hombres
y la incomprensión del mundo.

Y cuando al fín, quieras saber quién soy,
pregúntale al río que murmura,
al pájaro que canta,
a la estrelas que titilan.

YO SOY LA DINÁMICA DE LA VIDA,
Y LA ARMONÍA DE LA NATURALEZA.