Reflexión de fortaleza – Ojalá…
Ojalá seamos dignos de la desesperada esperanza.
Ojalá podamos tener el coraje de estar solos
y la valentía de arriesgarnos a estar juntos,
porque de nada sirve un diente fuera de la boca,
ni un dedo fuera de la mano.
Ojalá podamos ser desobedientes, cada vez que
recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia
o violan nuestro sentido común.

Ojalá podamos ser tan porfiados para seguir creyendo,
contra toda evidencia, que la condición humana
vale la pena, porque hemos sido mal hechos,
pero no estamos terminados.
Ojalá podamos ser capaces de seguir caminando
los caminos del viento, a pesar de las caídas
y las traiciones y las derrotas, porque la historia
continúa, más allá de nosotros, y cuando ella dice adiós,
está diciendo: hasta luego.
Ojalá podamos mantener viva la certeza de que es posible
ser compatriota y contemporáneo de todo aquel que viva
animado por la voluntad de justicia y la voluntad de belleza,
nazca donde nazca y viva cuando viva,
porque no tienen fronteras los mapas del alma ni del tiempo.
Eduardo Galeano
Puntos de fortaleza para nuestra vida diaria
Con muy pocas palabras Luise Hay
nos ayuda a encontrar el poder
dentro nuestro efectuando algunos cambios.

- Todo lo que damos recibimos.
Nosotros contribuimos a crear las experiencias
que tienen lugar en nuestra vida.
- Todo lo que pensamos va creando nuestro futuro.
Lo que creamos sobre nosotros mismos y la vida
se convierte en nuestra realidad.
Nuestros pensamientos son creativos.
- El momento de poder es siempre el presente.
- Sólo es una idea, y las ideas se pueden cambiar.
- El resentimiento, la critica y la culpa
son las actitudes más nocivas.
Liberarse de ellas puede llegar a disolver enfermedades.
Louise L. Hay
El susurro del espíritu
Hace varios años, descubrí que cada vez que yo enfrentaba
un dilema o un problema, lo mejor que podía hacer
era dejar de pensar en él y comenzar a dirigirme
al Espíritu de Dios en mí por una solución.

De modo que conseguía un lugar tranquilo, dirigía mi atención
a lo interno y entraba al silencio en mi alma.
Entonces decía: “Querido Espíritu, dime qué hacer”.
Dejaba ir mi ego, mi necesidad de luchar para encontrar
una solución y, simplemente esperaba
que la solución me fuese revelada.
A veces la solución venía en el silencio y otras,
venía como un relámpago en mi consciencia cuando estaba ocupado
en algo que no tenía nada que ver con el problema.
Yo bien podía estar jugando tenis o viendo a un paciente y, d
e repente la solución se presentaba como un destello
en la pantalla de mi consciencia, tan claramente
que sabía sin lugar a dudas qué hacer.
Desde entonces he aprendido que cuando tengo que tomar
una decisión importante, sólo necesito aquietar mi mente,
poner mi consciencia en la Presencia del Espíritu
y hacer las preguntas.
He visto suceder cosas extraordinarias.
Y gracias a mi propia experiencia,
estoy convencido de que el Espíritu es abstracto
y trascendente, pero también tiene un poder organizativo infinito.
El Espíritu puede organizar infinidad de espacio,
tiempo y acontecimientos para producir el resultado propuesto.
El Espíritu es un Campo de Energía Consciente que conecta
todo con todo lo demás y a todos con todos los demás.
De modo que me siento maravillosamente bien al saber
que sin importar lo que haga, dónde vaya o la situación,
circunstancia o dilema, siempre puedo tener mi consciencia
en la Presencia del Espíritu.
Deepak Chopra
Sembrador
Levántate, sembrador. Es la hora de que comiences la tarea.
Prende la luz de tu espíritu. Enciende el fuego de tu corazón.
Avanza firme y serenamente en tu camino.
Tus bueyes son el amor y la justicia y tu cuchilla la verdad.
Tu mano reproduzca el movimiento de tu corazón.
Tu tarea es hacer el bien; ir adelante hasta llegar a Dios.
Siembra, como Él te dijo, la Palabra del bien y del amor.
Llegará el día en que tu siembra se levante
como una bendición sobre la tierra.

Defiende a los que no pueden defenderse;
di las verdades que no están de manifiesto.
Compadécete del que te hizo daño y sufre la tortura
del arrepentimiento; perdónalo y olvida el daño que te hizo.
El odio pasa de un individuo a otro, de una generación a otra,
hasta que el perdón lo ataja y lo aniquila.
Devolver bien por mal es el mejor negocio.
Ser hoy mejor que ayer y mañana mejor que hoy:
este es el gran objeto de la vida.
Ayuda a los que en las tinieblas se debaten;
ablanda con tu voz sus corazones; que tu amor se derrame
y que no sepas dónde.
Que tus esperanzas partan cada día como enjambre de abejas.
¡Toda palabra de fe llene el vacío de la duda!
Que el bien salga de ti con tu palabra.
Ponla en los tristes, en los descontentos y en los que sufren.
Purifica tus oídos para escuchar a Dios, tus ojos para verlo,
tus manos para aliviar a los que te necesitan,
tu lengua para repetir sus enseñanzas.
Él pondrá en tu corazón todo el valor que hace falta
para cumplir tu destino.
Oye su voz que baja desde el cielo y sube de lo hondo.
Llénate de su palabra, y no escuches nada más.
El viento pasará sobre tu siembra y la arrebatará;
mas tú, vuelve a sembrar y no te aflijas.
Constancio Vigil
Convierte a tu mente en tu mejor amigo
Cómo cambiar tus hábitos y costumbres
La razón por la que queremos alcanzar un conocimiento
más profundo de nuestra mente es para poder entender
cómo se crean nuestros pensamientos,
y cómo se expresan en palabras y acciones.
Nuestra mente es nuestro mejor amigo
si la alimentamos sólo con pensamientos positivos,
pero se convierte en nuestro peor enemigo si le permitimos
que piense pensamientos negativos o inútiles.
Las cualidad de este “alimento” depende por completo de nosotros.
Aunque las circunstancias exteriores nos influyen
fuertemente aún así podemos convertirnos en los maestros
de nuestra mente e ir más allá de esa influencia.
Nuestro esfuerzo para lograr este estado depende
del objetivo que nos hemos fijado para nosotros mismos.
Este objetivo elevado depende de cuánto hayamos entendido
los beneficios prácticos de pensar en forma positiva.
Sin este reconocimiento básico no nos sentimos motivados
para cambiar lo necesario en nosotros.

La mente es probablemente la parte menos comprendida
del ser humano, tan poco conocida que le ha sido
muy difícil a la gente entender qué es,
cómo funciona y sobre todo, cómo controlarla.
Es sólo cuando comprendemos cómo funciona algo
que podemos tenerlo bajo nuestro control y dominarlo.
La mente no es algo material que podamos ver,
tocar o medir con instrumentos científicos.
La mente es algo invisible, pero aún así, sus efectos
se pueden ver en nuestra cara,
nuestras palabras o nuestro comportamiento.
Si, por ejemplo, nuestros pensamientos son de tristeza
aunque intentemos evitar esa tristeza
con una sonrisa artificial, tarde o temprano se hará visible
a través de los ojos de las palabras.
La mente es como el viento, invisible, no podemos verlo
pero podemos ver sus efectos.
Es como los cimientos de una casa, no podemos verlos
pero son los responsables de la estabilidad del edificio.
O es como las raíces de un árbol, están bajo tierra
y no las podemos ver, pero aún así le dan al árbol
la fuerza para soportar las tormentas.
Algo muy importante que se aplica
a muchos aspectos en la vida es:
Nuestras palabras y acciones son el espejo
de nuestros pensamientos.


