Poemas, relatos y cuentos

Convierte a tu mente en tu mejor amigo

Cómo cambiar tus hábitos y costumbres

La razón por la que queremos alcanzar un conocimiento
más profundo de nuestra mente es para poder entender
cómo se crean nuestros pensamientos,
y cómo se expresan en palabras y acciones.
Nuestra mente es nuestro mejor amigo
si la alimentamos sólo con pensamientos positivos,
pero se convierte en nuestro peor enemigo si le permitimos
que piense pensamientos negativos o inútiles.
Las cualidad de este “alimento” depende por completo de nosotros.
Aunque las circunstancias exteriores nos influyen
fuertemente aún así podemos convertirnos en los maestros
de nuestra mente e ir más allá de esa influencia.
Nuestro esfuerzo para lograr este estado depende
del objetivo que nos hemos fijado para nosotros mismos.
Este objetivo elevado depende de cuánto hayamos entendido
los beneficios prácticos de pensar en forma positiva.
Sin este reconocimiento básico no nos sentimos motivados
para cambiar lo necesario en nosotros.

La mente es probablemente la parte menos comprendida
del ser humano, tan poco conocida que le ha sido
muy difícil a la gente entender qué es,
cómo funciona y sobre todo, cómo controlarla.
Es sólo cuando comprendemos cómo funciona algo
que podemos tenerlo bajo nuestro control y dominarlo.
La mente no es algo material que podamos ver,
tocar o medir con instrumentos científicos.
La mente es algo invisible, pero aún así, sus efectos
se pueden ver en nuestra cara,
nuestras palabras o nuestro comportamiento.
Si, por ejemplo, nuestros pensamientos son de tristeza
aunque intentemos evitar esa tristeza
con una sonrisa artificial, tarde o temprano se hará visible
a través de los ojos de las palabras.

La mente es como el viento, invisible, no podemos verlo
pero podemos ver sus efectos.
Es como los cimientos de una casa, no podemos verlos
pero son los responsables de la estabilidad del edificio.
O es como las raíces de un árbol, están bajo tierra
y no las podemos ver, pero aún así le dan al árbol
la fuerza para soportar las tormentas.

Algo muy importante que se aplica
a muchos aspectos en la vida es:

Nuestras palabras y acciones son el espejo
de nuestros pensamientos.

Enfrentando la mentira

“El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera”.
Alexander Pope

Dicen que para todo nuevo comienzo, habrá un fin.
Dicen que la gente teme lo que no comprende.
Dicen que el carácter se forma a través de la toma de decisiones difíciles.
Algo que me falta por comprender, sin embargo, es por qué la gente
juzga antes de estar plenamente informada. Entiendo que el temor,
los celos y la envidia puedan jugar un papel en ese proceso de pensamiento.
Pero, en los tiempos en que vivimos, uno pensaría que la era de “juzgar
un libro por su cubierta” estaría cerca de un fin abrupto.

Con información al alcance de nuestros dedos,
¿qué usa uno como excusa para estar mal informado o desinformado del todo?
La respuesta, mis lectores, es la ignorancia.
Anteriormente les dije que me estoy embarcando en una nueva aventura
en mi vida. Se hizo un cambio y lo he aceptado abiertamente.
Me he embarcado en la aventura cómo si hubiese estado en mi mano
todo el tiempo. Hasta el momento, la experiencia ha sido un cambio
bienvenido para mí. Y, con toda franqueza, no puedo recordar un tiempo
en mi vida cuando haya estado más feliz y contento.
Pero con lo bueno necesitamos aceptar lo malo.
Por cada positivo tiene que haber un negativo.
Un saludable balance de positivos y negativos debe existir
para proveerle a nuestra vida una saludable dosis de variedad.

Esa es la razón por la que, cuando me di cuenta de que uno de los pocos
negativos apareció en mi nueva aventura, no me molesté por mucho tiempo.
Me di cuenta de que donde vayamos siempre habrá algo con lo que no estamos
de acuerdo, una comida que no nos gusta, una persona que no puedes soportar,
y cosas que simplemente nunca comprenderemos.
No es asunto de opinión; es un hecho.
Lo mejor que podemos hacer es aceptarlo y avanzar tan rápidamente
como sea posible. En mi caso, una dosis de publicidad negativa
se me ha puesto por delante. Sin embargo, no de manera directa,
y muy indirectamente. Su propósito es pintar una mala imagen
de mí y regar mentiras.

He aprendido, sin embargo, en los últimos años que la verdad
lo conquista todo. Y donde la mentira oscurece, la verdad ilumina;
donde las mentiras hieren, la verdad sana; donde las mentiras atrapan,
la verdad nos libera. Así, la manera madura y más efectiva de tratar
una situación en la que otro riega mentiras sobre uno,
les animo que no sea contestando con ira, odio y mentiras,
sino con gozo, amor y verdad.

Porque es el que dice solo la verdad el que gana la guerra.
Sin importar lo bueno o lo malo… la verdad es siempre la mejor herramienta
para ganar una guerra de palabras, choques de personalidad y conflictos de ego.

La próxima vez que escuchen algo falso sobre ustedes, no le den importancia.
¡Tenemos cosas más importantes que hacer!
Vayamos y acomodemos nuestros calcetines, observemos la pintura secarse,
o quedémonos viendo una pared… y les prometo que aquel será tiempo
mejor empleado que en preocuparnos sobre afirmaciones
falsas, dañinas y negativas.
No permitamos que las acciones de otros determinen cómo vivimos la vida.

Si nos detenemos a pensar acerca de lo que los demás piensan sobre nosotros,
no tendremos tiempo suficiente en el día para pensar acerca de nada más.

Alex Wipper

Amargarse la vida es fácil

Es relativamente frecuente encontrarnos con personas instaladas
en la amargura, en la tristeza, el pesimismo y el desinterés.

Todos conocemos a personas empeñadas en encontrar el lado negativo
de todo lo que pasa a su alrededor: son los pesimistas tenaces.

Cualquiera de nosotros tiene motivos, casi cada día,
para preocuparse o entristecerse, pero estropearse la vida
a propósito es una habilidad que se aprende,
no es suficiente con sufrir experiencias negativas.

No te preocupes en la vida; entre menos te amargues, podrás vivirla mejor.
Así vive tu vida.

Reflexión de fortaleza – Nuestra propia interpretación

El dominio que usted tenga de la comunicación hacia el mundo externo
determinará su grado de éxito con los demás
(en los aspectos personal, emocional, social y económico).
Pero, lo que es más importante, el grado de éxito que usted perciba
interiormente (la felicidad, la alegría, el éxtasis,
el amor o cualquier otra cosa que usted desee)
es el resultado directo de cómo se comunica usted consigo mismo.

Lo que uno percibe no es el resultado de lo que le ocurre en la vida,
sino de la interpretación que da a lo que le ocurre.
La historia personal de quienes triunfan nos demuestra,
una y otra vez, que la calidad de la vida no está determinada
por lo que nos ocurre, sino por lo que hacemos ante lo que nos ocurre.

Usted es la única persona que puede decidir cómo quiere sentir y actuar,
en función de cómo haya elegido percibir su existencia.
Nada tiene sentido, excepto el que nosotros mismos le demos.

En muchos de nosotros, este proceso de interpretación
se ha convertido en un automatismo, pero siempre es posible redirigir
ese poder y cambiar inmediatamente nuestra experiencia del mundo.

Anthony Robbins
Del libro: Poder sin Límites

Eres afortunado

Muchas personas están cada día más pesimistas a pesar de las enseñanzas para pensar positivo. Pero es porque no han aprendido a VER las fortalezas que poseen.

Si te has despertado hoy con fuerza y sin dolor… tienes más suerte que otros muchos.
Si nunca has conocido los peligros de la guerra, la soledad de la prisión, el hambre… estás por encima de 500 millones de personas en el mundo.
Si puedes ir a la Iglesia, al Templo o seguir tus creencias sin ser perseguido… tienes más suerte que 3 millones de personas en este planeta.
Si tienes tus necesidades básicas cubiertas… eres más rico que el 75% de los demás.
Si tienes unos ahorros… eres parte del 10% de la población próspera del mundo entero.
Si llevas una sonrisa en tu cara, y estás agradecido por todo… Tienes suerte, porque la mayoría de la gente lo puede hacer, pero no lo hace.

Si puedes tomar la mano de alguien, abrazarlo o solamente tocar su hombro… Alégrate, nunca te sentirás solo.
Si puedes leer este mensaje, has recibido doble bendición… ya que primero alguien ha pensado en ti, y segundo tienes más suerte que 2 mil millones de personas que no saben leer.