Reflexión de fortaleza – Nunca en la otra orilla
Nunca en la otra orilla
¿Por qué miras siempre hacia el otro lado?
¿Por qué piensas siempre que los otros, amigos,
conocidos y vecinos, son más dichosos?,
y dices con ligereza:
- A los otros les va mucho mejor,
y yo doy lo mejor de mí y no llego a nada.
La otra orilla siempre es más bella. Yace muy lejos.
Como petrificado, miras fijamente hacia la bella claridad.

Jamás tuviste en cuenta que también
los de la otra orilla te observan
y piensan que posees mucha mas felicidad,
pues ellos solo ven tu parte agradable.
Tus pequeñas y grandes preocupaciones no las conocen.
Vivir feliz es un arte, para ello conviene sentirse satisfecho…
“La felicidad no está en la otra orilla, está en ti”.
Phil Bosman
Reflexión de fortaleza – El manifiesto de las ovejas negras
El manifiesto de las ovejas negras
Pesando y midiendo actos, situaciones y hechos de la vida,
y comparando algunos proyectos con sus resultados,
es fácil concluir que generalmente los desafinados
somos nosotros y no la vida o los proyectos o sus resultados;
apenas nosotros, los pocos que obstinadamente
insistimos en pedirle peras al manzano;
los raros que no renunciamos a buscar hormigueros
en el asfalto; los extravagantes que preferimos ser sordos
en un discurso y mudos en un concierto,
porque lo que realmente nos ocupa y preocupa
son las pequeñas preguntas que desafían,
y no las grandilocuentes respuestas que satisfacen.

Somos lo que habitualmente se define como verdaderas
y abominables ovejas negras, y no tenemos vergüenza
de confesar sin rubor que tal “acusación” nos honra mucho,
ya que por temperamento y vocación preferimos cultivar ideas
en el jardín del fondo de nuestra vida,
a tener que envidiar los rosales que nos miran
desde el jardín de nuestro vecino;
optamos siempre por plantar un árbol en la esquina
de nuestra propia verdad, antes que caer en la tentación
de podar los que dan sombra al camino por el cual
transita la verdad de nuestros adversarios;
siempre elegimos cuidar el pasto que crece entre las estrofas
de nuestro ideario o en las entrelíneas de nuestros fracasos,
a tener que cortarlo para satisfacer el gusto ajeno;
y principalmente, elegimos lavar y planchar nuestras viejas
y maltrechas utopías -ésas que aún respiran
y nos miran de reojo desde el fondo del cajón
de las buenas intenciones- a tener que bajar los brazos
y aceptar las órdenes perentorias y casi siempre sin sentido
de esa déspota llamada Realidad; y vaya uno a saber qué más,
aunque lo único fundamental e inaplazable
es que todos tratemos de ser más felices de lo que merecemos
y mucho menos infelices de lo que merezcamos,
y nada más, ni nada menos.
Es imperativo desear que el tiempo nos enseñe a sintonizar
con mayor precisión la frecuencia en que se transmiten
los intereses del prójimo, y quien sabe, como premio,
ese mismo tiempo haga que el prójimo sea
un poco más tolerante cada vez que se enfrente
a una idea que propongamos, a un pensamiento antagónico
que manifestemos, o a una ideología diferente que defendamos,
ya que por más que le demos vueltas,
lo que todos estamos buscando son puentes
y no precipicios; son temas que obliguen a pensar,
y no distracciones que inviten a olvidar;
son batallas dialécticas que forjen nuestro carácter,
y no simples victorias que lo deformen.
En razón de lo expuesto, proponemos:
1.- Que se suspenda el derecho del gris plomo
a participar del arco iris.
2.- Que se degrade al Odio a la categoría de Antagonismo,
perdiendo los beneficios que el grado anterior le concedía,
como matar sin pedir permiso o pintar de sangre a las palabras
y vestir de luto a los discursos.
3.- Que los dedos no más sean usados para apretar gatillos,
ni las manos para clavar puñales, ni los ojos para matar mirando,
ni la boca para escupir condenas,
ni el verbo para sembrar desgracia,
ni el dinero para comprar silencio.
4.- Que se prohiba morir por la Patria
y se invite en todos los canales a vivir por ella.
5.- Que el discurso de las horas, de los días y semanas,
de los meses y los años, produzca instantes repletos de gozo,
minutos llenos de alegría, horas cargadas de placer,
días plenos de sol, semanas húmedas de ternura,
meses rellenos de mañanas, años teñidos de esperanza.
6.- Que se suspenda definitivamente el patrocinio comercial
de todas las guerras por más o menos santas que sean,
y que se de los fabricantes de la ignominia.
7.- Que se permita el regreso de la inocencia perdida,
del injusto destierro al que ha sido condenada,
y se la invite a ocupar el lugar de honor que le corresponde.
8.- Que nunca más florezcan muertos anónimos
en los jardines de los cementerios clandestinos,
y que jamás la desvergüenza vuelva a plantar
desaparecidos en la conciencia de los pueblos.
9.- Que las bombas inteligentes se jubilen
y se cubran de telarañas en los sótanos de los museos,
y que los líderes nada inteligentes se marchiten
y sus nombres se borren para siempre
de las páginas de la Historia que ayudaron a manchar.
10.-Que la paz rompa las cadenas y que los puños cerrados
se abran en manos extendidas hacia el otro,
y que la verdad sea la dueña y señora de la última palabra.
Bruno Kampel
Reflexión de fortaleza – La gente necesita algún apoyo
La gente necesita algún apoyo…
La gente puede dar sorpresas.
Empiezan siempre las cosas con entusiasmo, un matrimonio,
una tarea de toda la vida, el camino hacia una gran meta…
Se sienten fuertes, hasta que empiezan las dificultades,
las horas duras, las recaídas.
Y cuando han de salir de noche, les da miedo
y abandonan la empresa.
“No puedo seguir…”
“Esto me está cargando…”
“Estoy harto…”
“¿Por qué he de hacerlo…?
“Los demás tienen la culpa, la sociedad…”
“La situación, las estructuras…”

A la gente le falta algo: ¡apoyo!
El apoyo es estabilidad, es constancia, confianza en ti mismo,
en tu rendimiento, en tu propio valor, en tus prójimos,
el apoyo es el dominio de tus sentimientos y de tus humores.
El apoyo es la capacidad de resistir.
Hay gente que no tiene apoyo alguno, y que nacieron así,
porque sus padres no tenían apoyo.
No les hagamos reproches por ello.
Hay gente sin apoyo, y se han vuelto lo que son porque
en toda su educación palabras y valores como “ánimo”
y “carácter”, “fuerza de voluntad” y “sacrificio” eran tabú.
Debemos tener consideración con ellos.
Hay seres que no tienen apoyo alguno, a ellos,
la carga de la vida les dejó sin apoyo o el desgaste
de la vida se lo sustrajo, es decir, la dureza de las gentes.
Debemos ser para ellos voz y ayuda.
Necesitamos algún apoyo, para ir, como seres humanos,
derechos por la vida, para no andar cabizbajos,
para hacernos cargo de responsabilidades, para poder
soportar las cargas y preocupaciones,
para resistir las tormentas y para no ablandarnos
ante la violencia y no arrodillarnos ante el dinero.
Necesitamos apoyo para resistir, cuando otros fallan,
para ir derechos y en línea recta por nuestro camino,
elegido libremente…
Sólo gente que tiene apoyo crea un mundo nuevo.
Phil Bosmans
Reflexión de fortaleza – Deja brillar tu luz
Deja brillar tu luz
Lo que más miedo nos da no es ser incapaces.
Lo que más miedo nos da es ser poderosos
más allá de toda medida.
Es nuestra luz, no nuestra oscuridad
lo que más nos asusta.
¿Quién soy yo para ser una persona brillante,
hermosa,dotada, fabulosa?
En realidad, ¿quién eres para no serlo?
Eres un hijo de Dios, y si juegas a empequeñecerte,
con eso no sirves al mundo.

Encogerte para que los que te rodean no se sientan
inseguros no tiene nada de iluminado.
Todos estamos hechos para brillar, como brillan los niños.
Nacimos para poner de manifiesto la gloria de Dios,
que está dentro de nosotros.
No sólo en algunos, sino en todos nosotros.
Y si dejamos brillar nuestra propia luz,
Inconscientemente daremos permiso a los demás
para hacer lo mismo.
Al liberarnos de nuestro propio miedo,
nuestra presencia,
automáticamente liberará a los demás.
Marianne Williamson
Reflexión de fortaleza – Confía en ti
Confía en ti
Cuando estés a punto de mencionar una norma
para justificar una de tus reacciones,
deténte y céntrate en tu integridad personal.
Haz lo que debas hacer porque sea correcto
y esté de acuerdo con tus verdades espirituales.

Si sabes que el perdón es divino,
entonces no cites una ley para justificar
tu falta de voluntad para perdonar.
Pregúntate si te vistes o te comportas
como a ti te gusta o te sienta bien
“¿llevo esto o hago esto porque me gusta
o porque para mí es muy importante para ser aceptado?
Luego, deja que elija la confianza en ti mismo
y observa lo bien que te sientes.
Declara tu independencia de la sociedad.
Hace 2,500 años Sócrates dijo :
“no soy ateniense, soy un ciudadano del mundo…”
Tú también eres una creación de Dios
y no estás restringido por ninguna etiqueta social…
No hagas algo simplemente porque todo el mundo lo hace.
Si encaja en tu definición de la ética y de la justicia,
entonces hazlo,
independientemente de lo que digan o hagan quienes te rodean.
Resumiendo, SÉ TÚ MISMO.
Respétate a ti mismo y crea una armoniosa relación
entre la integridad de tu propia mente y tu conducta diaria…
Ralph W. Emerson


