Poemas, relatos y cuentos

Cambio y renovación

Cuando llega el invierno, los árboles deben suspirar
de tristeza al ver como caen sus hojas.

Dicen: “Jamás volveremos a ser como antes”.

Claro que no. De otro modo, ¿Cual sería el sentido de la renovación?.
Las siguientes hojas tendrán su propia personalidad,
pertenecen a un nuevo verano que se acerca.
Vivir es cambiar, y las estaciones nos repiten esta lección
todos los años. Si tenemos un poco de paciencia,
la primavera siempre llega y olvidamos el invierno
de nuestra desesperación.

Cambio y renovación son leyes de vida.
Es bueno acostumbrarse a ellas,
y no sufrir por cosas que sólo existen para traernos alegrías.

Paulo Coelho

La simple verdad de un sabio

Antonio era funcionario público de una pequeña ciudad del interior. Una tarde, vio dos gallos que peleaban. Sintió pena y fue hasta la plaza para separarlos, sin darse cuenta de que interrumpía una riña de gallos. Irritados, los espectadores atacaron a Antonio. Uno de ellos lo amenazó de muerte, porque estaba a punto de ganar una fortuna en apuestas.

Antonio, asustado, decidió irse de la ciudad. Luego de 3 días de viaje, Antonio se encontró con un pescador.

-¿Adonde te diriges?-preguntó el pescador.

-No lo sé.

Compadecido de la situación, el pescador lo llevó a su casa. Tras una noche conversando, descubrió que Antonio sabía leer y le propuso un trato: él le enseñaría a pescar y, a cambio, Antonio le enseñaría a leer y escribir. Antonio aprendió a pescar. Con el dinero del pescado, compró libros para poder enseñar al pescador. Leyendo, aprendió cosas que no sabía. Uno de los libros enseñaba carpintería, y Antonio decidió montar un pequeño taller. Entre los dos compraron herramientas y se pusieron a hacer mesas, sillas.

Pasaron los años. Ellos seguían pescando, y contemplaban la naturaleza desde el río. Seguían estudiando, y los libros les iban revelando el alma de los hombres. Seguían trabajando en la carpintería, y el trabajo físico los hacía fuertes y sanos. A Antonio le encantaba conversar con los clientes. Como ahora era un hombre culto, sabio y sano, le gente le pedía consejo. La ciudad progresaba, y todos encontraban en él a alguien capaz de dar buenas soluciones. Los jóvenes de la ciudad formaron un grupo de estudio alrededor de ellos, y predicaron a los cuatro vientos que eran discípulos de sabios. Una tarde, uno de los jóvenes le preguntó:

-¿Decidiste abandonarlo todo para buscar la sabiduría?

-No -respondió Antonio-. Tenía miedo de ser asesinado en la ciudad donde vivía.

Los discípulos trajeron a un famoso biógrafo para que relatara la vida de los Dos Sabios, como ya se los conocía. Ellos contaron su historia.

-Pero nada de eso refleja su sabiduría -dijo el biógrafo.

-Es que en nuestras vidas, no ha habido nada de extraordinario.

Cuando se publicó el libro, se convirtió en un gran éxito de ventas. Era una maravillosa y emocionante historia de dos hombre; que, en busca del conocimiento, dejan todo lo que estaban haciendo, luchan contra la adversidad, encuentran maestros secretos.

-No tiene nada que ver con nosotros -dijo Antonio al leerla.

-Los sabios deben tener vidas emocionantes -dijo el biógrafo-. Una historia debe enseñar algo, y la realidad nunca enseña nada.

Antonio sabía que la realidad enseñaba todo lo que un hombre necesita saber, pero de nada serviría intentar explicar eso.

“Que los tontos sigan viviendo con sus fantasías,” le dijo al pescador.

Y ellos siguieron leyendo, escribiendo, pescando, trabajando en la carpintería, enseñando, haciendo el bien. Sólo prometieron no volver a leer nunca más libros sobre la vida de los santos, ya que la gente que escribe ese tipo de libros no comprende una verdad bien simple: todo lo que hace un hombre corriente en su vida diaria lo acerca a Dios.

Paulo Coelho

A orillas del río piedras…. de Paulo Coelho

(Fragmento)

…Sólo entendemos del todo el milagro de la vida
cuando dejamos que suceda lo inesperado.

Todos los días Dios nos da, junto con el sol,
un momento en el que es posible cambiar
todo lo que nos hace infelices.

Todos los días tratamos de fingir
que no percibimos ese momento,
que ese momento no existe, que hoy
es igual que ayer y será igual que mañana.

Pero quien presta atención a su día,
descubre el instante mágico.

Puede estar escondido en la hora en que metemos
la llave en la puerta por la mañana,
en el instante de silencio después del almuerzo,
en las mil y una cosas que nos parecen iguales.

Ese momento existe: un momento en el que
toda la fuerza de las estrellas pasa
a través de nosotros y nos permite
hacer milagros.

La felicidad es a veces una bendición,
pero por lo general es una conquista.
El instante mágico del día nos ayuda a cambiar,
nos hace ir en busca de nuestros sueños.

Vamos a sufrir, vamos a tener momentos difíciles,
vamos a afrontar muchas desilusiones…,
pero todo es pasajero y no deja marcas.

Y en el futuro podemos mirar hacia atrás
con orgullo y fe.
Pobre del que tiene miedo de correr riesgos.
Porque ése quizá no se decepcione nunca,
ni tenga desilusiones,
ni sufra como los que persiguen un sueño.
Pero al mirar hacia atrás oirá que el corazón le dice:

“¿Qué hiciste con los milagros que Dios sembró
en tus días? ¿Qué hiciste con los talentos que
tu maestro te confió? Los enterraste
en el fondo de una cueva,
porque tenías miedo de perderlos.
Entonces, ésta es tu herencia:
la certeza de que has desperdiciado tu vida”.
Pobre de quien escucha estas palabras.
Porque entonces creerá en milagros,
pero los instantes mágicos de su vida
ya habrán pasado.

Paulo Coelho

Convención de los heridos de amor

Disposiciones generales:

A – Considerando que el dicho de que “en el amor y en la guerra todo vale” es completamente verdadero;

B – Considerando que en lo relativo a la guerra contamos con la Convención de Ginebra, adoptada el 22 de agosto de 1864, que determina cómo debe tratarse a los heridos en el campo de batalla, mientras que hasta hoy no se ha promulgado ningún documento que regule la situación de los heridos de amor, muy superiores en número;

Se decreta que:

Art. 1 – todos los amantes, independientemente de cuál sea su sexo, quedan advertidos de que el amor, además de ser una bendición, también es algo extremadamente peligroso, imprevisible, que puede acarrear serios daños. Por lo tanto, quien tenga la intención de amar, debe ser consciente de que está exponiendo su cuerpo y su alma a heridas de muy diferentes tipos, sin poder culpar por ello a su pareja en ningún momento, puesto que ambos corren el mismo riesgo.

Art. 2 – Una vez alcanzado por una flecha del arco ciego de Cupido, debe solicitarse inmediatamente al arquero que dispare la misma flecha en la dirección opuesta, con el objeto de no sufrir la herida conocida como “amor no correspondido”. En el caso de que Cupido se niegue a hacerlo, la Convención que en estos momentos se promulga exige del herido que de manera inmediata se arranque la flecha del corazón y la tire a la basura. Para llevar esto a buen puerto, debe evitar llamadas telefónicas, mensajes de correo electrónico, envíos de flores (siempre rechazadas), o cualquier otra forma de seducción, pues semejantes medios, si bien pueden dar algún resultado positivo a corto plazo, no resisten el paso del tiempo. La Convención decreta asimismo que el herido debe buscar sin falta la compañía de otras personas, así como debe imponerse al pensamiento obsesivo que le dice “vale la pena luchar por esta persona”.

Art. 3 – En el caso de que la herida provenga de un tercero, es decir, que el ser amado se sienta atraído por alguien que no estaba a priori en el guión, queda expresamente prohibida la venganza. En este caso, se permite el uso de lágrimas hasta que los ojos se sequen, así como algunos puñetazos en la pared o en la almohada, o reuniones con amigos donde poder insultar a gusto al antiguo(a) compañero(a), incidiendo en su perfecta falta de gusto, pero sin llegar a difamar su honra. La Convención determina que también se aplique en este caso la regla del Art. 2 que mueve a buscar la compañía de otras amistades, sólo que evitando en la medida de lo posible los lugares que la otra persona frecuenta.

Art. 4 – En lesiones leves, clasificadas aquí como pequeñas traiciones, pasiones fulminantes que no duran mucho, o desinterés sexual pasajero, debe aplicarse con generosidad y rapidez el medicamento llamado Perdón. Una vez aplicada tal medicina, no se debe volver atrás bajo ninguna circunstancia, y el asunto debe ser definitivamente olvidado, no utilizándolo jamás como argumento en una discusión o en momento de odio.

Art. 5 – En todas las heridas definitivas, también conocidas como “rupturas”, el único medicamento que tiene algún efecto se llama Tiempo. De nada sirve buscar consuelo en cartomantes (que siempre prometen el regreso del amor perdido), leer libros románticos (que siempre acaban bien), engancharse a una telenovela o cosas por el estilo. Se debe sufrir con intensidad, evitando radicalmente las drogas, los calmantes o las oraciones a los santos. En cuanto al alcohol, sólo serán permitidos dos vasos de vino diarios.

Consideraciones finales

Los heridos por el amor, al contrario de los heridos en conflictos armados, no son víctimas ni verdugos. Optaron por algo que forma parte de la vida, y deben asumir, por consiguiente, la agonía y el éxtasis de su elección.
Y los que jamás fueron heridos por el amor, nunca podrán decir: “He vivido”. Porque no vivieron.

Paulo Coelho

Hay que darle a la vida la oportunidad para que nos sorprenda. Dejar que la vida siga su curso, mientras más se fuerce algo, más lejos estaremos de alcanzarlo…

Entrevista a Paulo Coelho

Sr. Coelho ¿Porque es tan difícil ser bueno y tan fácil ser malo?
No es cierto… lo que es difícil es tener la experiencia
suficiente para elegir entre el bien y el mal

¿La búsqueda de la felicidad es importante?
No creo que la felicidad sea un valor.
La considero como una tarde de domingo, algo sin interés.
Quiero aventura en mi vida, correr riesgos,
confrontarme con los obstáculos, sentir que estoy vivo

Sr. Coelho, ¿qué hay después de la muerte?
No pienses en ello..piensa que vas a morir
y tienes que vivir la vida intensamente

¿Como cambiar tanta violencia en el mundo…
si es que hay una respuesta?
Todos somos responsables, cada uno debe aportar su grano de arena
y empezar a cambiar lo que ocurre alrededor de uno mismo

¿Que le parece la Internet?, eso de llegar a todo el mundo.
Eso es libertad de la información…
y es lo que va a cambiar el mundo

¿Es mas frecuente el bien o el mal?
Es más visible el mal, por los periódicos, se habla más de él.
Pero es más frecuente el bien. Hay una cadena gigantesca de héroes
silenciosos que mantienen este mundo de pie

¿Cómo puede uno sacudirse el odio que lleva dentro?
Solamente a través del perdón.

¿Y en que se fundamenta la valentía?
No es por la ausencia de miedo… sino en la capacidad
de seguir adelante a pesar del miedo

¿El hombre es bueno?
Por supuesto que Sí

¿ Entonces cree posible en un cambio sustancial en la humanidad?
El gran cambio está en el alma del hombre

¿Como describiría usted el diablo?
Creo que la mejor descripción del diablo es la siguiente:
el diablo vive en los detalles

¿Digame en una sola palabra que le hace falta a la humanidad
hoy en día para encontrar el camino del bien?
Valentía