Poemas, relatos y cuentos

Para empezar el día con una sonrisa

Sugerencias para el cuidado diario de los hijos.
Son tips muy sencillos que muchas veces en el trajín
del día se olvidan y todos son importantes.

1. Empezar el día con una sonrisa y un beso o alguna caricia,
en lugar de tener un clima tensión; gritos, regaños, prisas,
emergencias en los últimos minutos.
Las prisas antes de ir al colegio crea disgustos.

2. Retomar el horario que se tiene regularmente
los días de escuela; para descansar (levantarse y acostarse),
comer, actividades.

3. Establecer una rutina diaria que permita fomentar
hábitos básicos: aseo, orden, respeto, responsabilidad, etc.
4. Asignar un lugar y horario para estudiar y hacer tareas.

5. Contar con una caja que tenga material básico
para hacer las tareas: lápices, colores, goma, pegamento,
tijeras, diccionario, libros de consulta…

6. Antes de acostarse hay que dejar preparado
todo lo que se requiere para el día siguiente:
ropa, libros, mochila…

7. Pararse con tiempo suficiente para arreglarse
y desayunar sentados. Es indispensable que los niños
hayan desayunado suficiente antes de ir al colegio.

8. Antes de acostarse hacer un pequeño ejercicio de relajación.

9. Contar con una rutina que vaya preparando al niño a dormir:
bañarse, ponerse el pijama, cenar, apagar las luces,
escuchar un cuento, un beso y taparlo, por ejemplo.

10. Disciplina: no tener miedo a corregir.
Los padres son la autoridad.

11. Reglas claras, centrándose más en lo que el niño
puede hacer que en la prohibición.
Dar a conocer las consecuencias sino se cumple.

12. Los puntos básicos de disciplina no son negociables.
Si ya se ah establecido que no se permite determinada conducta,
evitar hacer excepciones, pues uno mismo está infringiendo
sus propias reglas y ocasiona confusión
y da margen a la desobediencia.

13. Dar las indicaciones con exactitud y respeto
pero con voz firme, viendo directamente a los ojos del niño,
en lugar de gritarle.

14. Tomar en cuenta que el juego del niño es importante para él.
Dar indicaciones que le permitan terminar lo que está haciendo.
“Por favor ve terminando y arregla tus cosas,
pues en 10 minutos salimos.”

15. Un error frecuente. “estoy de buenas, lo tolero o permito;
mi humor está alterado, regaño, castigo y mi enfado
porque me desobedecen y no hacen lo que uno les pide a la primera.”
16. Pedirle las cosas al niño con respeto y ser muy claro
cuándo se tiene que llevar a cabo. Si es de inmediato,
indicarlo en lugar de estar repitiendo la orden varias veces;
uno aviso, dos ejecución.

17. Reconocer el esfuerzo que hace el niño.
Si no logra el objetivo deseado, ayudarlo a que repita la tarea
las veces que sean necesarias hasta que lo logre.

Canción de la Espera

Espero tu sonrisa y espero tu fragancia
por encima de todo, del tiempo y la distancia.
Yo no sé desde dónde, hacia dónde, ni cuándo
regresarás… sé sólo que te estaré esperando.

En lo alto del bosque y en lo hondo del lago,
en el minuto alegre y en el minuto aciago,
en la función pagana y en el sagrado rito,
en el limpio silencio y en el áspero grito.

Allí donde es más fuerte la voz de la cascada,
allí donde está todo y allí donde no hay nada,
en la pluma del ala y en el sol del ocaso,
yo esperaré el sonido rítmico de tu paso.

Comprendo que de mí ya se ría la gente
al ver cómo te espero desesperadamente.
Cuando todos los astros se apaguen en el cielo,
cuando todos los pájaros paralicen el vuelo
cansados de esperarte, ese día
lejano yo te estaré esperando todavía.

No importa: aunque me digan todos que desvarío,
yo te espero en las ondas musicales del río,
en la nube que llega blanca de su trayecto,
en el camino angosto y en el camino recto.

Niño, joven o anciano, sonriendo o llorando,
en el alba o la tarde, yo te estaré esperando,
y si me convenciera que ese ansiado día
no habría de llegar, también te esperaría.

José Angel Buesa

Encontrarás a Dios

Dondequiera que pongas tu mirada,
dondequiera que fijes tu atención,
dondequiera que un átomo subsista,
ENCONTRARAS A DIOS.
En las formas diversas de las nubes,
en los rayos dorados que da el sol,
en el brillo que lanzan las estrellas,
ENCONTRARAS A DIOS.
En los dulces balidos que en los prados
el rebaño da al silbo del pastor,
en los trinos cambiantes de las aves.
ENCONTRARAS A DIOS.

En la sangre que corre por tus venas,
en la misma conciencia del tu YO,
en los propios latidos de tu pecho,
ENCONTRARAS A DIOS.
En la santa figura de la madre
cuyo seno la vida te donó,
en la franca sonrisa de una hermana,
ENCONTRARAS A DIOS.
En las lindas pupilas de la joven
que de amores prendió tu corazón,
en la grata visión de un ser querido,
ENCONTRARAS A DIOS.
En las horas de sombra y amargura
cuando a solas estés con tu dolor
si le buscas en la sombría noche
ENCONTRARAS A DIOS.

Arturo Gutierrez Martin