El azul y sus secretos
Las personas a las que el color azul en sus ropas le favorece,
demuestran deseos de paz, silencio y hasta soledad.
Azul significa espiritualidad y orden.
Es un color que no tiene nada de amenazador,
y quien lo usa probablemente valora mucho la lealtad y honestidad.
Así se describe el efecto de color azul en la vestimenta;
se tiene la seguridad de que podemos expresar
nuestro ser interno cuando escogemos un color.
Y como el azul, en cualquier lugar del mundo,
ha sido siempre un color más fácil de tener en la ropa,
ha sido uno de los preferidos por la mayoría de las personas.

“Hacer azul” era en el pasado una profesión honrada.
Cuanto más brillante el azul en la ropa,
más alto el nivel del dueño.
El manto de coronación de los reyes franceses era,
desde el siglo XIII, el azul luminoso, conocido como “azul real”.
Hoy, el azul es considerado el color principal de la virtud
y el trabajo: el color de la aeronáutica es azul,
los marineros visten con preferencia de azul.
El descanso después del trabajo, al final de la tarde,
comienza en la “hora azul” especialmente popular
en los Estados Unidos y en Inglaterra.
Allí, en esta hora, los bares ofrecen bebidas alcohólicas
a precios más baratos.
Como en ese caso existe el peligro de que las personas
beban demasiado, yo prefiero hablar del efecto terapéutico
de la luz azul, calmante y relajante.
Frecuentemente, se usa esa luz, irradiada,
en el tratamiento de fiebres y presión alta.
En general, enfría el cuerpo y hace bien en caso de insolaciones.
Pero no es solamente eso:
el azul disminuye las tensiones y los síntomas de stress.
Por ejemplo:
combate el insomnio y la jaqueca.
También tiene efectos positivos en las infecciones de garganta,
tos, ronquido, etc.
Mujeres con problemas menstruales se sienten mejor usando
durante el ciclo, vestidos, ropas de cama y toallas azules.
Y una luz azul durante la noche, en el dormitorio,
disminuye dolores y tensiones.
El azul también es positivo para niños durante la dentición,
dolores e infecciones de garganta,sarampión, tosferina,
problemas oculares como sensibilidad a la luz y presión alta.
Pero el color no debe ser usado en caso de resfriados,
presión baja y parálisis.
Y mucho menos en caso de depresiones.
En todas esas terapias se usa el azul porque es el color
más frío de todos.
Aunque sea tan útil y positivo en términos terapéuticos,
el azul también es ambivalente.
Porque, en el fondo, es un color exterior,
de distancia, del infinito.
No es aconsejable para el interior de una casa,
porque hace que la sala parezca fría;
el suelo cubierto por alfombras azules parece grande,
pero en el fondo tiene un efecto vacío y frío.
Nótese que los restaurantes no pintan sus paredes de azul,
pues además de que los clientes puedan parecer
con el rostro pálido, los alimentos azules parecen
no tener buena presentación.
Tal vez, si fuese posible descubrir el misterio
de la fascinación por el color azul, se consiguiese explicar
su lugar entre la materia y la “nada”.
Porque el azul es el color de la inmaterialidad.
El viajero que parte sin destino, viaja en el “azul”,
lo que escapa de la materia.
Las montañas azules y el agua azul-oscura cambian de color
cuando nos aproximamos
A nuestros ojos el azul tiene un efecto especial.
Como color es una energía; rara vez lo encontramos
en el lado negativo, y su pureza más elevada
es también una “nada” encantadora.
Tiene algo de encanto y calma este color.
Y, como vemos el lejano cielo así como las
montañas con un azul de lejanía, así también
el espacio azul parece retroceder ante nuestros ojos.
Gustamos de ver el azul no porque nos persiga,
sino porque nos atrae.
Agua y cielo son azules para nosotros.
El cielo es incoloro;
el mundo se vuelve de color en nuestro cerebro.
Pero el azul, no es simplemente azul y nada más.
Hay numerosos tonos azules.
Un ordenador calculó unos 4 millones de tonos azules.
El fenómeno es fuerte en este caso.
Ninguno tiene tanto simbolismo.
Y mucho se puede sorprender si quiere saber por qué.
La primera impresión es que el azul está unido
a las emociones, estados psíquicos, sensaciones,
valores y pensamientos.
Tenemos expresiones relacionándose directamente
a la mentira, pero en este caso en el sentido
positivo de la fantasía.
En el simbolismo antiguo, el azul es color
del conocimiento espiritual, al contrario del rojo
que simboliza el cuerpo, la materia.
Azul es el color del cielo y en el arte cristiano
era el color de la Virgen María, símbolo de pureza y modestia.
En las pinturas, muchas veces ella se viste
con un manto azul claro que extiende
sobre los fieles para protegerlos.
El fondo varía desde el azul marino hasta el azul celeste;
en todo caso es sorprendente que desde el año 1.500
el uso de ropas azules por elementos eclesiásticos
no esté autorizado. Posiblemente porque el Papa de la época
encontró que el paño azul fuese demasiado profano,
ya que ese color se hacía mezclando alcohol y orina.
No es sólo en la religión cristiana que el azul
es considerado el color “divino”.
En el arte budista, es el color del espacio vacío.
Desde el principio es usado para servir de fondo
a las imágenes de Buda.
Otro significado del azul va más allá del simbolismo;
y es que ese color es el de la concentración en un solo objeto.
Así que tiene un papel importante como color básico
de los mandalas, los diagramas del mundo espiritual.
El azul es el color de lo divino, de lo eterno,
de la espiritualidad, de la verdad, pero no totalmente,
pues aquí se presenta una ambivalencia.
Antiguamente simbolizaba el otro lado:
era el color del mal, del fuego infernal y del propio diablo.
Una antigua superstición decía que la llama azulada
indicaría la presencia de espíritus malos.
Existían maneras de defenderse de estos espíritus.
En la Edad Media, los romanos, germanos y eslavos,
consideraban que una cierta mora azul servía
contra los demonios, También los paños azules
eran usados y después de quemados, sus cenizas
seguían teniendo fuerza antidemoníaca.
Antiguamente, en Suiza y Alemania, los niños muertos
eran colocados en ataúdes azules, debajo de cruces azules.
Y las personas que trabajaban en los cementerios
usaban túnicas azules contra los demonios.
En todas las épocas, los artistas se fascinaron por el azul,
el color de los “opuestos absolutos”.
En la pintura, simbolizaba los valores más elevados,
pues el azul ultramarino era la pintura más cara,
fabricada con piedras semi-preciosas de lapizlázuli.
En Egipto, esa piedra era sagrada, porque era el color
de los dioses. Para hacer los ojos azules de la máscara
de del faraón, la piedra era derretida hasta quedar
como un esmalte vitrificado, siendo tan cara como el oro.
A través del tiempo el azul ha desempeñado un papel importante
en el arte. La tendencia del azules grande; ese color
tiene justamente en los tonos más profundos,
un efecto más intenso e interior.
Cuanto más profundo el color, más llama al ser humano
para el infinito, despertando en él todo lo que es puro
y espiritual. Es el color del cielo.
Picasso vio el azul como el color de la distancia y la melancolía.
En su “período azul” pintaba cuadros dominados
por la soledad y la limitación.
El pintor más famoso por su dominio del azul fue Yves Klein,
fallecido en 1.962. Vio el color azul como símbolo,
más que como sustancia primordial del arte.
Apasionado por el cielo azul de su ciudad natal, Niza (Francia),
e inspirado por los frescos azules de Giotto en Asís,
comenzó a pintar en 1.949 en un solo color.
Desde el inicio, estuvo interesado en un color único.
Escogió el azul y, en 1.957, desarrolló su color
junto con un químico, el famoso Blue-Klein.
Después, sus tentativas ilusionistas de pintar el cielo
le llevaron cada vez más a cuadros abstractos.
El azul del cielo se tornó el espacio proyectado
para muchas fantasías e ideas, dimensiones de profundidad,
transcendencia e inmaterialidad:
la marca de un arte parapsicológico.
Su arte quería prometer la catarsis de la vida en la edad
del consumismo, transcender nuevamente arte y vida y salvar
el mundo de la destrucción. Klein imaginó su color (IKB),
como una “revolución azul”, una renovación del mundo
a través de una mutación de la consciencia.
Los trabajos de Klein se incorporan como la
“estética de lo inmaterial”, el sueño romántico más allá
de la realidad. Porque en la literatura y el arte romántico,
el azul representa la añoranza de una realidad distante
e imposible de ser tocada.
En Inglaterra la costumbre en las bodas es que la novia
use “algo viejo, algo nuevo, algo prestado, algo azul”.
La piedra que simboliza la lealtad es el zafiro;
pero esa piedra en el dedo de una persona infiel
(dice la voz popular), pierde su brillo.
Salvador Navarro Zamorano
Combatiendo el stress
La lista de razones para sentirse abrumados
y con ganas de salir corriendo es innumerable.
Pero recordemos la frase: “Inhala paz, exhala ansiedad”.
Para erradicar de nuestra vida ese enemigo invisible
siempre es bueno tener en cuenta estos tips:
1. Desconéctate
Regálate una hora de silencio.
Apaga el celular, el teléfono y todo lo demás que timbre,
suene o alborote. Pero si no cuentas con mucho tiempo,
no te des por vencida por que no puedas apartarte
del mundanal ruido durante toda una hora.
Al menos intenta descansar durante 10 minutos aunque sea.
Te sorprenderás de los resultados.

2. Déjalo salir
¿Te acuerdas de aquel anuncio con el estribillo
de “déjalo salir”? ¿Estás compungida y triste?
¡Pues llora, grita y patalea! Date esa licencia,
tú te la mereces. No te cohíbas de expresar lo que sientes.
Enciérrate en tu cuarto y llora todo lo que te dé la gana.
Y si eres de lágrima dura, poner una música bien triste
y rompe a llorar.
3. Todo tiempo pasado fue mejor
Reúnete con un grupo de amigas y dedíquense a no hacer nada
y a no hablar de nada con trascendencia.
Mejor diviértanse recordando cosas buenas que hayan vivido
y no le den espacio a lo triste.
Esto es ideal para desconectarse.
Por algo dicen que el tiempo pasado es el mejor.
4. A reír se ha dicho
Cuando prendas la TV, ni se te ocurra ver noticieros
o programas lúgubres. Mejor sintoniza programas de comedia.
Éstos siempre logran arrancar carcajadas hasta de la más tiesa
de todas las personas. Pero si no te gustan las comedias,
otra alternativa es el Travel channel.
Los escenarios de paisajes naturales son tan bonitos y diferentes,
que te sentirás como si estuvieras viajando
sin necesidad de montarte en un avión.
5. Contacto físico
Vivir sin afecto y sin contacto humano es deprimente.
Es importante que tu pareja, tu hermana, tus amigas
y tu mamá te abracen y te demuestren su cariño,
no sólo con palabras, sino también con el tacto.
Pero si estás “más sola que la una” encuentra la mejor
fuente de afecto desinteresado: ¡adopta una mascota!
Los perros y los gatos son muy cariñosos y te ofrecen
un amor incondicional que no tiene precio.
Pero, ojo, una mascota requiere de atención
y cuidados especiales. Si no estás dispuesta a asumir
ese tipo de responsabilidad, mejor cómprate un peluche.
6. Di lo que te molesta
No te calles las cosas. Si algo te incomoda
o te parece injusto, dilo. Si no hablas,
corres el riesgo de que tu molestia se te “enquiste”
en el sistema y, de ser así, la que saldrá perdiendo serás tú.
Por otro lado, a veces, tendemos a ver las cosas
más grandes de lo que son o malinterpretamos situaciones
que nos hacen daño. Así que, háblalo,
que para eso tienes lengua.
8. No oigas a la gente quejumbrosa
Si tenés una amiga o una compañera de trabajo
que se pasa la vida quejándose todo el tiempo,
hay que atreverse y hacerselo notar.
No hace bien estar escuchando las tragedias ajenas
todo el día todos los días. Ayudar al necesitado si,
pero hay personas que siempre tienen algo malo para contar.
Evitarlas es una solución cuando nos vemos invadidos
con su ondas negativas.
El efecto mariposa
Si agita hoy, con su aleteo, el aire de Pekín,
una mariposa puede modificar los sistemas climáticos
de Nueva York el mes que viene.
J. Gleick
Cómo los pequeños acontecimientos de tu vida pasada afectan
de manera vital el presente. El efecto “dominó”.
Interesante tema que está basado en la teoría del caos.
Lorentz acuñó el término efecto mariposa
(“el aleteo de una mariposa en California,
puede provocar una tormenta tropical en Australia”)
para indicar aquellas situaciones en las que una pequeña causa
puede multiplicarse de tal modo que acabe produciendo
un resultado catastrófico.

Estas situaciones se caracterizan por:
-Estar descritas matemáticamente por sistemas de ecuaciones
diferenciales no lineales.
-Presentar gran sensibilidad a las condiciones iniciales,
con sinergias y retroalimentaciones,
en los que aparecen en consecuencia “efectos mariposa”.
-Ser disipativas, es decir que para evolucionar necesitan
un aporte constante de energía.
En su devenir se va perdiendo información
de modo que al cabo de un tiempo, más o menos largo,
pierden toda relación con las condiciones iniciales.
¿Qué es el efecto mariposa?
Hacia 1960, el meteorólogo Edward Lorenz se dedicaba a estudiar
el comportamiento de la atmósfera, tratando de encontrar
un modelo matemático, un conjunto de ecuaciones,
que permitiera predecir a partir de variables sencillas,
mediante simulaciones de ordenador, el comportamiento
de grandes masas de aire, en definitiva,
que permitiera hacer predicciones climatológicas.
Lorenz realizó distintas aproximaciones hasta que consiguió ajustar
el modelo a la influencia de tres variables que expresan
como cambian a lo largo del tiempo la velocidad
y la temperatura del aire.
El modelo se concretó en tres ecuaciones matemáticas,
bastante simples, conocidas, hoy en día, como modelo de Lorenz.
Pero, Lorenz recibió una gran sorpresa cuando observó que
pequeñas diferencias en los datos de partida
(algo aparentemente tan simple como utilizar 3 ó 6 decimales)
llevaban a grandes diferencias en las predicciones del modelo.
De tal forma que cualquier pequeña perturbación, o error,
en las condiciones iniciales del sistema puede tener
una gran influencia sobre el resultado final.
De tal forma que se hacía muy difícil hacer predicciones
climatológicas a largo plazo.
Los datos empíricos que proporcionan las estaciones meteorológicas
tienen errores inevitables, aunque sólo sea porque hay
un número limitado de observatorios incapaces de cubrir
todos los puntos de nuestro planeta, esto hace que las predicciones
se vayan desviando con respecto al comportamiento real del sistema.
Lorenz intentó explicar esta idea mediante un ejemplo hipotético.
Sugirió que imaginásemos a un meteorólogo que hubiera conseguido
hacer una predicción muy exacta del comportamiento de la atmósfera,
mediante cálculos muy precisos y a partir de datos muy exactos.
Podría encontrarse una predicción totalmente errónea
por no haber tenido en cuenta el aleteo de una mariposa
en el otro lado del planeta.
Ese simple aleteo podría introducir perturbaciones en el sistema
que llevaran a la predicción de una tormenta.
De aquí surgió el nombre de efecto mariposa que, desde entonces,
ha dado lugar a muchas variantes y recreaciones.
Se denomina, por tanto, efecto mariposa a la amplificación
de errores que pueden aparecer en el comportamiento de un sistema complejo.
En definitiva, el efecto mariposa es una de las características
del comportamiento de un sistema caótico, en el que las variables
cambian de forma compleja y errática, haciendo imposible
hacer predicciones más allá de un determinado punto,
que recibe el nombre de horizonte de predicciones.
Resiliencia
Una de las cualidades más necesarias….
De todas las cualidades necesarias para caminar con seguridad
y serenidad de espíritu por la vida…, hay una imprescindible:
La resiliencia.
La resiliencia… Se trata de resistir las dificultades,
de tolerar la frustración, de soportar los imprevistos
y de poner en paz el alma cuando las cosas
no salen como deseamos. La reacción natural es la rabia,
el desasosiego y esas imperiosas ganas de desatar nuestra ira
contra el primero que se nos ponga delante.

Nada vamos a conseguir con ello, ni siquiera
lo que comúnmente llamamos desahogarnos,
porque la violencia, aunque sea mental,
nos dispone para recibir y reaccionar con más dosis de violencia
en la que nunca logramos nada más que empeorar las cosas.
Parece difícil calmarnos. Es complicado, tal vez,
al principio adoptar una postura serena, pero es sin duda,
lo más eficaz tanto para nuestro equilibrio,
como para el de los demás.
Las dificultades no pueden combatirse con rebeldía.
No es el antídoto necesario. Deben enfrentarse con calma,
con la mente despejada y el espíritu sereno.
Hay que buscar soluciones y ese ejercicio
nunca se resuelve con éxito cuando el cerebro
está enmarañado con la ira.
Encontrar las salidas a un momento difícil,
soportar el dolor en una circunstancia que nos toma de sorpresa
o enmendar una situación caótica requiere disponer
todos los recursos mentales a favor del hallazgo de una salida.
Y si estamos serenos, ésta llega.
Porque siempre hemos de pensar que de una forma u otra,
todo se resuelve y que lo que nos parece el límite
de nuestras posibilidades no es, sino un nuevo reto
con el que medir nuestras fuerzas.
Pongamos en práctica la calma. Ejercitemos la serenidad…
aún cuando todo parezca caer a nuestro alrededor.
Desarrollemos la capacidad de enfrentar activamente
los problemas cotidianos.
Generando así confianza en una vida futura
significativa y positiva, con capacidad de resistir
y liberarnos de estigmas negativos.
“La resiliencia es la capacidad que tiene un individuo de generar
factores biológicos, psicológicos y sociales para resistir,
adaptarse y fortalecerse, ante un medio de riesgo,
generando éxito individual, social y moral”.
Oscar Chapital C. 2011
El jardinero
Hamilton Naki
A fines de 1967, en un hospital de África del Sur, Christian Barnard
trasplantó por primera vez un corazón humano y se convirtió
en el médico más famoso del mundo.

En una de las fotos, apareció un negro entre sus ayudantes.
El director del hospital aclaró que se había colado.
Por entonces, Hamilton Naki vivía en una barraca sin luz eléctrica
ni agua corriente. No tenía diploma, ni siquiera había terminado
la escuela primaria, pero era el brazo derecho del doctor Barnard.
En secreto trabajaba a su lado. La ley o la costumbre prohibían
que un negro tocara carne o sangre de blancos.
Poco antes de morir, Barnard reconoció:
—Quizás él era técnicamente mejor que yo.
Al fin y al cabo, su hazaña no hubiera sido posible sin este hombre
de dedos mágicos, que había ensayado el trasplante de corazón,
varias veces, en cerdos y perros.
En las planillas del hospital, Hamilton Naki figuraba como jardinero.
De jardinero se jubiló.
del libro Espejos, Una historia casi universal de Eduardo Galeano
En diciembre de 1967, el doctor Christian Barnard anunció al mundo una asombrosa noticia: el primer trasplante de corazón entre humanos se habia realizado con éxito en el hospital Groote Schuur, de Ciudad del Cabo en Sudáfrica durante el régimen del Apartheid.
Todo empezó un 2 de diciembre de 1967 como un día cualquiera en el Hospital Groote Schuur, hasta que Denise Darvaald, una joven blanca que fue atropellada al cruzar una calle, fue trasladada con urgencia al Hospital, donde se le diagnosticó muerte cerebral, aunque su corazón seguía latiendo.
En esos instantes en otra cama del mismo hospital, Louis Washkansky, un tendero de 52 años que padecia una severa afección cardíaca, veía agotadas sus últimas esperanzas de vivir.
En esta situación fue que el Dr. Christhian Barnard decidió intentar la proeza que marcaría un hito muy importante en la historia de la medicina: realizar el primer transplante de corazón.
La noche del 3 de diciembre en una épica intervención que duró cerca de 48 horas, dos equipos de hábiles cirujanos lograron extraer el corazón de la joven e implantarlo en el cuerpo de Washkansky. La extracción del órgano representaba una de las tareas más complicadas del transplante; esta tarea le fue asignada al segundo hombre más importante del equipo, un hombre que por su habilidad, delicadeza y destreza podría realizar con éxito tan delicada intervención. Esta tarea le fue asignada a Hamilton Naki, un hombre negro, que oficialmente tenía el cargo de jardinero y asistente en el Hospital. Por este trascendental hecho Barnard se convirtió en una figura célebre en el mundo de la cirugía, Mientrás que el nombre de Hamilton Naki se sumio en el anonimato durante 40 años. De haberse revelado esta historia; Naki hubiera sido condenado y enviado a prisión de inmediato. La historia de su vida es un verdadero ejemplo de superación, humildad y dignidad: Hamilton Naki abandono los estudios a los 14 años y se convirtio luego en jardinero de la universidad, donde además limpiaba las jaulas de los animales con los que los médicos realizaban cursos de cirugía experimental. Naki aprendió a realizar complicadas intervenciones y trasplantes de órganos con solo observar los procedimientos y extraoficialmente era instructor de jóvenes cirujanos. La desteza quirúrgica de este hombre fue reconocida por Barnard casi una decada después del fin del apartheid; “tenía mayor pericia técnica de la que yo tuve nunca”; diria Barnard el 2001.
Naki se retiro de la docencia universitaria en 1991 y tuvo que conformarse con una modesta pensión como jardinero que era, por no haberse reconocido su trayectoria como cirujano, falleció el 29 de mayo del 2005, hasta el final de sus días nunca reclamo por las injusticias que sufrió en vida.
Reflexión – Escrito a mano
Escrito a mano
¿Cuánto hace que no experimentamos el placer
de recibir una carta manuscrita en letra cursiva?
La caligrafía es una habilidad humana en rápida extinción,
porque ya casi no se enseña en las escuelas.
Cuando se emplea una lapicera, en general se lo hace para escribir
con letra de imprenta.
Stefano Bartezzaghi y María Novella de Luca,
periodistas italianos interesados en el tema,
se preguntan si la preocupación por el ocaso de la escritura cursiva
responde a la nostalgia o constituye una emergencia cultural.
Muchos expertos se inclinan por la última alternativa.
En Inglaterra se vuelve a usar la estilográfica
para que los estudiantes aprendan la grafía.

En Francia también se considera que no se debe prescindir
de esa habilidad, pero allí el problema reside
en que ya no la dominan ni los maestros.
Aunque el mundo adulto no está aún preparado para recibir
las nuevas inteligencias de los niños producto de la tecnología,
la pérdida de la habilidad de la escritura cursiva
explica trastornos del aprendizaje que advierten los maestros
e inciden en el desempeño escolar.
En la escritura cursiva, el hecho de que las letras estén unidas
una a la otra por trazos permite que el pensamiento
fluya con armonía de la mente a la hoja de papel.
Al ligar las letras con la línea, quien escribe vincula los pensamientos
traduciéndolos en palabras.
Por su parte, el escribir en letra de imprenta,
alternativa que se ha ido imponiendo, implica escindir
lo que se piensa en letras, desguazarlo, anular el tiempo de la frase,
interrumpir su ritmo y su respiración.
Si bien ya resulta claro que las computadoras son un apéndice
de nuestro ser, hay que advertir que favorecen un pensamiento binario,
mientras que la escritura a mano es rica, diversa, individual,
y nos diferencia a unos de otros.
Habría que educar a los niños desde la infancia en comprender
que la escritura responde a su voz interior
y representa un ejercicio irrenunciable.
Es ilógico suponer que la tendencia actual se revertirá,
pero al menos los sistemas de escritura deberían convivir,
precisamente por esa calidad que tiene la grafía
de ser un lenguaje del alma que hace únicas a las personas.
Su abandono convierte al mensaje en frío, casi descarnado,
en oposición a la escritura cursiva, que es vehículo
y fuente de emociones al revelar la personalidad, el estado de ánimo.
Posiblemente sea esto lo que los jóvenes temen,
y optan por esconderse en la homogeneización que posibilita
el recurrir a la letra de imprenta. Porque, como lo destaca Umberto Eco,
que interviene activamente en este debate,
la escritura cursiva exige componer la frase mentalmente
antes de escribirla, requisito que la computadora no sugiere.
En todo caso, la resistencia que ofrecen la pluma y el papel
impone una lentitud reflexiva.
Muchos escritores, habituados a escribir en un teclado,
desearían a veces volver a realizar incisiones en una tableta de arcilla,
como los sumerios, para poder pensar con calma.
Eco propone que, así como en la era del avión
se siguen tripulando barcos a vela, sería auspicioso que los niños
aprendieran caligrafía, para educarse en lo bello
y para facilitar su desarrollo psicomotor.
Como en tantos otros aspectos de la sociedad actual,
surge aquí la centralidad del tiempo.
Un artículo reciente en la revista Time,
titulado: Duelo por la muerte de la escritura a mano,
señala que es ése un arte perdido, ya que,
aunque los chicos lo aprenden con placer
porque lo consideran un rito de pasaje,
“nuestro objetivo es expresar el pensamiento
lo más rápidamente posible. Hemos abandonado la belleza
por la velocidad, la artesanía por la eficiencia.
Y , sí -admite su autora, Claire Suddath-,
tal vez seamos algo más perezosos.
La escritura cursiva parece condenada a seguir el camino del latín:
dentro de un tiempo, no la podremos leer”.
Abriendo una tímida ventana a la individualidad,
aún firmamos a mano. Por poco tiempo.
Guillermo Jaim Etcheverry


