Éxtasis
Cada rosa gentil ayer nacida,
cada aurora que apunta entre sonrojos,
dejan mi alma en el éxtasis sumida
nunca se cansan de mirar mis ojos
¡el perpetuo milagro de la vida!
Años ha que contemplo las estrellas
en las diáfanas noches españolas
y las encuentro cada vez más bellas.
Años ha que en el mar conmigo a solas,
¡y aún me pasma el prodigio de las olas!

Cada vez hallo la naturaleza
más sobrenatural, más pura y santa,
Para mí, en rededor, todo es belleza:
y con la misma plenitud me encanta
la boca de la madre cuando reza
que la boca del niño cuando canta.
Quiero ser inmortal con sed intensa,
porque es maravilloso el panorama
con que nos brinda la creación inmensa;
porque cada lucero me reclama,
diciéndome al brillar:
“Aquí se piensa,
también aquí se lucha,
aquí se ama.”
Amado Nervo
Claro que si. Dios te ama
Bendito sea Dios en esta mañana mis amados hermanos.
Caray, hablo mucho con distintas personas y una de las cosas que mas hace sentir mal a muchos es el sentirse “no amados”. Y no basta con decir que nadie les ama, sino que muchos creen que todos los demás no quieren mas que hacerles daño. Y es que cuando no se ama, no se puede sentir amado. ¿Recuerdan la enseñanza de Jesús?
- “Ama a tu prójimo como a ti mismo”
Y es que hermanos, no saben la cantidad de personas que trata de ayudar a los demas pero comenten un gran error que no les permite ser felices. No se aman a si mismos. ¿Y es que como vamos a estar en paz con Dios, si no hacemos mas que “despreciar” su creación, o sea nosotros mismos?
Nada te va a llenar y nunca tendrás plenitud si caminas pensando que Dios ama a todos, pero que vos no merecés amor, o bien que tu misión en esta vida es “sufrir” y no llegar a la felicidad. No. Dios te hizo para que seas plena, para que seas pleno y desea para vos las mayores bendiciones, pero debes amar eso que Dios tanto ama, o sea a vos misma y a vos mismo.
Cierta vez un hombre capturó un pájaro, lo puso en su puño tras su espalda pensando en engañar al sabio, pues si el sabio decía que el pájaro estaba muerto, el lo soltaría. Y si decía que estaba vivo, lo apretaría hasta matarlo. Al preguntar al sabio si aquel pájaro vivía o moría el respondió;
- “Eso depende de tí. En tus manos está que el pájaro viva o muera”
Así mismo pasa con nosotros, pues de nadie mas depende valorar lo que eres y cuanto vales. Y de nada sirve que otros te valoren si en el fondo no te valoras.

Pido a Dios que hoy comprendas cuan importante sos para Dios, cuanto te ama y todo lo que podés hacer por Dios. Pero primero tienes que entender que eres una creación preciosa y amada por Dios.
Arturo Quirós Lépiz


